Archive for the ‘Soluciones al conflicto.’ Category

Un paso hacia la administración de justicia: la CTA hacia el reconocimiento de su personería jurídica.

Jueves, febrero 12, 2009

Libertad y democracia sindical
Histórico fallo de la Corte Suprema

[11/11/2008 – ACTA] El máximo tribunal determina que no es necesario estar afiliado a un gremio con personería gremial para ser delegado. Al fallar a favor de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE-CTA), declaró inconstitucional el artículo que establecía esa condición y abrió una brecha para el histórico reclamo de la Central.

SOJA, CAMBIO DE USO DEL SUELO, ESPECIES DISMINUYENDO LA BIODIVERSIDAD, CAMBIO CLIMÁTICO, RECURSOS NATURALES, DEPÓSITOS DE CO2.

Miércoles, febrero 11, 2009
ARGENTINA
La tasa de deforestación en Argentina es seis veces mayor que el promedio mundial.
Por Sibila Camps de Diario Clarin
En cuatro años, el desmonte de bosques nativos creció casi el 42%
• La tala arrasó con más de 1 millón de hectáreas, la mayoría ahora con soja.
• Se pierde un promedio de 821 hectáreas de bosques por día, 34 hectáreas por hora.
 

A contrapelo de las exhortaciones de científicos y ambientalistas, en la Argentina se desmontan cada vez más bosques, y a mayor velocidad: entre 2002 y 2006, la deforestación creció casi un 42% respecto del período que va de 1998 a 2002.
Los datos de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación son preliminares, y aún no incluyen la provincia de Misiones ni los bosques de caldenes de La Pampa. Unicamente los andino-patagónicos se mantienen estables, y las masas de ñires se habrían extendido.
En 1998, cuando se realizó el “Primer Inventario Nacional de Bosques Nativos”, las selvas y montes de Salta, Chaco, Formosa, Santa Fe, Santiago del Estero y Córdoba sumaban 23.688.921 hectáreas. Apenas ocho años después habían perdido casi el 10%. Entre 1998 y 2002 desaparecieron 781.930 hectáreas. Pero en los últimos cuatro años, el proceso se acentuó y la tala arrasó con 1.108.669 hectáreas, en su gran mayoría, ahora con soja.
Con estas cifras, la tasa de deforestación de la Argentina —que mide el porcentaje de pérdida anual respecto de la superficie remanente— resulta seis veces más alta que el promedio mundial.
A cargo del relevamiento está la Unidad de Monitoreo del Sistema de Evaluación Forestal de la Dirección de Bosques, que coordina la ingeniera Celina Montenegro. Su equipo recibe las fotos satelitales de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, las procesa a formatos “legibles”, y les aporta la georreferenciación, lo que implica darles coordenadas, para establecer así las correlaciones entre las imágenes y los mapas.
“El avance más importante de la frontera agropecuaria se produjo en la región del Parque Chaqueño”, señala Montenegro. Santiago del Estero encabeza el ranking de desmonte: 515.228 hectáreas en estos cuatro años, lo que significa un 71,61% más que entre 1998 y 2002. Las nuevas peladuras que se ven en los mapas satelitales se concentran en el este, el noroeste y el sur.
Pero la mayor aceleración se registra en Salta, donde, en este lapso, la desaparición de masa boscosa (414.934 hectáreas) fue un 113,45% mayor que entre 1998 y 2002. Sólo el departamento de Anta perdió 239.681 hectáreas.
El ritmo sigue incrementándose: Greenpeace relevó que desde diciembre hasta la fecha, el gobierno salteño convocó a audiencias públicas para autorizar desmontes por un total de 195.941 hectáreas. “Ni siquiera se aprovechan los productos forestales, los árboles se arrancan de raíz”, observa el ingeniero Enrique Wabo.
El desmonte más intenso se produjo en la franja de transición entre el Parque Chaqueño y las Yungas. Pero en esta selva se observa también un descenso de la cubierta boscosa, que contribuyó a causar el desastre de Tartagal, la grave inundación producida en en abril de 2006.
No es sólo la tala masiva lo que acarrea problemas ambientales y, por lo tanto, también económicos y sociales. El informe final incluirá también datos sobre degradación de los bosques —cuando se extraen las especies más importantes, lo que reduce la diversidad— y sobre fragmentación, con consecuencias similares.
¿Mejoró algo en estos cuatro años? “Nuestra técnica y, por lo tanto, la información”, ironiza el director de Bosques, ingeniero Jorge Menéndez. Como ventana a la esperanza apunta que “la Secretaría de Ambiente está marcando una política, al apoyar la sanción de la ley de presupuestos mínimos para proteger los bosques nativos. Además, estamos trabajando en otra iniciativa, de promoción al manejo forestal sustentable de los bosques nativos”.
Pero el proyecto que impone restricciones al desmonte, sancionado por Diputados, está frenado por los senadores de ocho provincias, sobre todo Salta, Formosa y Misiones. Entretanto, se pierde un promedio de 821 hectáreas de bosques por día, es decir, 34 hectáreas por hora. “Con esta información —apunta Menéndez— estamos vacunando muy fuertemente a la opinión pública”.
Fuente: Diario Clarín

 

LA SOJA, EL AMBIENTE, LOS RECURSOS NATURALES, LAS COMUNIDADES, LA BIODIVERSIDAD, LA CONTAMINACIÓN, EL FUTURO, LA SALUD Y LA SOBERANÍA.

Miércoles, febrero 11, 2009
El desgaste del suelo en nuestro país
El problema actual de la expansión agrícola
CARTA DEL BIOLOGO RAUL MONTENEGRO
La soja no sólo mata ambientes nativos, mata la salud y los territorios indígenas, mata la diversidad agroproductiva de un país, enferma y hace morir a la gente con sus plaguicidas… también instaló una forma perversa de neocolonialismo.

Con verdadera sorpresa leí el documento que resume el taller sobre soja. Es indudable que en ese taller no participaron las personas que luchan contra el avance de la soja sobre territorios indígenas, pequeñas propiedades de campesinos e incluso reservas naturales.
¿Saben ustedes lo que están sufriendo las comunidades indígenas del centro y oeste del Chaco y Formosa, cuyos bosques están siendo destruidos para que se cultive soja? ¿Perciben acaso la tragedia de ser indígena Wichí en un mundo que de bosque seco pasa a cultivo de soja, y cuyos aires y aguas transparentes pasan a ser depósitos de glifosato y su derivado AMPA, y endosulfán y su derivado sulfato de endosulfán?
¿Saben ustedes que los gobiernos están flexibilizando leyes y procedimientos administrativos para facilitar los desmontes, e incluso la transferencia de terrenos fiscales a plantadores de soja? ¿Saben lo que sucede en el Chaco, donde hemos iniciado una durísima campaña para evitar que se les siga sacando territorio a los indígenas para plantar soja?
¿Saben lo que sucede en Paraguay, donde las tierras de su ambiente chaqueño y selvático se destruyen para hacer soja? ¿Pueden hablar de sustentabilidad cuando la selva Paranaense del Paraguay se redujo al 68% entre 1984 y 1991, con una tasa de desmonte salvaje de 288.551 hectáreas por año, en su mayoría para cultivar soja?
Hacer sustentable la soja en este Tercer Mundo real, no el de los bonitos salones de reuniones en Holanda, más que una utopía es una complicidad. Lo digo con dolor: ese velatorio “técnicamente correcto” no tiene los pies con barro ni el corazón puesto en nuestra tierra real, en nuestras selvas, en nuestros bosques secos. Su pobreza técnica y de realidades me preocupa por la entidad de quienes lo organizaron (y participaron).
Tampoco estuvieron en Holanda quienes atacan el uso intensivo de glifosato, endosulfán y otros plaguicidas tan usados en cultivos de soja RR. Nada se dice en el documento sobre el inédito experimento epidemiológico que desató el cultivo de soja en Argentina, Brasil y Paraguay (por solo citar algunos de los países-víctima). ¿Saben ustedes que los médicos rurales, y los que atienden poblaciones de bordes urbanos están desesperados por los valores de morbilidad y mortalidad que se están registrando?
¿En qué parte del “correcto informe” que nos enviaron se analiza que los plaguicidas glifosato, AMPA, endosulfán y sulfato de endosulfán; el coadyuvante nonil fenol etoxilato, y el diluyente ftalato (tan usado en plaguicidas) son disruptores endócrinos? ¿Advierten siquiera lo que significa un monocultivo de crecimiento geométrico asociado a problemas sanitarios de crecimiento también geométrico?
Más aún: pareciera que la soja pudiera hacerse sustentable. ¡Qué ingenuidad!
¿Cómo le van a enseñar a la soja a no extraer nutrientes ni alterar el perfil del suelo? ¿Cómo van a modificar los sistemas sociales de Argentina o Brasil, donde el cultivo de soja puede hacerse prácticamente desde un teléfono celular, pues no hace falta roturar el suelo ni sofisticadas maquinarias? ¿Qué referencia se hace a la destrucción, no ya de ambientes nativos, lo que de por sí es muy grave, sino de diversidades agroproductivas?
¿Quién habla en nombre de los productores de leche, jaqueados por los productores de soja?¿Qué parte del relatorio habla de la cantidad de mano de obra que demanda una hectárea de soja y una hectárea de tambo dedicado a la producción de leche?
La soja no sólo mata ambientes nativos, no sólo mata la salud y los territorios indígenas, no sólo mata la diversidad agroproductiva de un país, no sólo enferma y hace morir a la gente con sus plaguicidas, también instaló una forma perversa de neocolonialismo.
Por si fuera poco, las semillas crudas de soja contienen restos de los plaguicidas usados, y la soja cruda, tanto orgánica como RR, contiene fitatos e isoflavonas que son de riesgo para la salud.
Es bastante triste, pero no me imagino cómo hacer para que un relatorio como el que analizamos se transforme en otro más serio, verdadero y científicamente correcto. Por ahora me limito a protestar enérgicamente, y a pedirles que envíen una copia de mi nota a todos quienes participaron de ese taller.

Cordialmente,
Dr. Raúl A. Montenegro, Biólogo.
Presidente de FUNAM (Fundación para la defensa del ambiente) y profesor Titular de Biología Evolutiva Humana en la Universidad Nacional de Córdoba.
Premio Global 500 de Naciones Unidas

LA SOJA, TRANSGÉNICO DE UNA INTERNACIONAL, EL CAMPO, ARGENTINA Y LA SOBERANÍA NACIONAL

Miércoles, febrero 11, 2009

Problemática de la Sojización y la soberanía nacional.* 15-01-09

Por Alberto J. Lapolla**

Argentina Sojizada.

Hemos dado en llamar Sojización al proceso de expansión desmedida e incontrolada del monocultivo de soja transgénica forrajera, conocida como sojaRR. Esto implica el cultivo, ya en 17 millones de hectáreas, de esta soja genéticamente modificada por la multinacional Monsanto, que la hace resistente al herbicida glifosato, cuyo nombre comercial es Round-up, a cuya resistencia hace mención el agregado RR (Round-up Ready). Este sistema implica un paquete tecnológico compuesto por la aplicación reiterada del herbicida glifosato –y otros-, la siembra de semilla transgénica de sojaRR, mediante el sistema de Siembra sin labranza denominada Siembra Directa. La expansión de este sistema de cultivo, más allá de cualquier consideración ecológica, ambiental, agronómica, de salud pública, social o macroeconómica es el proceso que hemos dado en llamar Sojización para caracterizar un cambio radical del agroecosistema nacional y por ende de todo nuestro sistema agropecuario. El cultivo de soja transgénica forrajera ocupa ya más del 50.% de la producción de granos y el 55% de la superficie agrícola sembrada. Pero si en realidad consideráramos la superficie agrícola original de este proceso, allá por 1995, la expansión es muchísimo mayor. La superficie sembrada hoy con sojaRR, supera a toda el área sembrada existente en 1995. Esto implica que para llegar  a los 35 milloones de hectáreas actuales, se debió ocupar una enorme cantidad de tierras históricamente destinadas a la ganadería, a la lechería,  al monte frutal, a la horticultura, al monte virgen, a la apicultura, a la producción familiar, y a otros cultivos que fueron desplazados por la soja como el girasol, el maíz, la batata y el algodón. La superficie sojizada crece año a año a costa de otras producciones. Así en 2004, la superficie agrícola total era de 27 millones de has, mientras que hoy ya superamos las 35 millones de has, cifra equivalente al 12.5% de la superficie del país. El pool sojero multinacional que controla y domina el ‘negocio’, estima que para el año 2017 la cifra de la superficie agrícola argentina debe orillar las 120 millones de has. Algo así como el 43% de la superficie nacional, un verdadero disparate ambiental y agronómico. La Sojización desenfrenada de la nación, lejos de ser un hecho saludable, constituye un verdadero problema en expansión para la economía nacional y la protección de nuestro ecosistema agrícola. Pero lo es también para la vida misma de nuestros habitantes. Este hecho ha sido señalado correctamente varias veces por la Presidenta de la Nación a partir de la sanción de la resolución 125, que tenía como objetivo encomiable poner freno a esta expansión. Sólo 19 naciones en el mundo permiten el cultivo de variedades transgénicas -es decir modificadas genéticamente (OGM)- de manera libre y sólo 5 lo permiten en gran escala, la Argentina es una de ellas, siendo la que posee la mayor superficie relativa de OGM sembrada de manera abierta en el mundo. Mientras otros países toman medidas para reducir o prohibir la superficie sembrada con sojaRR, la Argentina sigue expandiendo la frontera sojera sin límite ni precaución alguno. Peor aun, el 99% de la soja sembrada en nuestro país es transgénica (sojaRR). Siendo la soja una especie de polinización cerrada o autógama en un porcentaje del 95 al 99%, es dable suponer que la soja no transgénica (la llamada soja orgánica) es muy difícil que se encuentre en nuestro territorio. Este sólo hecho ya constituiría  un grave problema debido a la expansión descontrolada de OGM. El saber científico actual, aportado por el estudio del genoma humano ha demolido la teoría de base de la transgenia: ‘un gen una proteína’, sumiendo a los científicos empleados de las multinacionales en el desconcierto y el ocultamiento. De hecho desconocemos qué efectos puedan producir los OGM en el ecosistema global y en la salud humana, a mediano y largo plazo. La OMS ha señalado que desde 1995, fecha en que los cultivos transgénicos hicieron su irrupción en el mercado, el 65 % de las afecciones de la población mundial, está relacionado con la alimentación. Este hecho, de por sí gravísimo, es apenas el primero de una larga lista de efectos nocivos que la sojización arroja sobre nuestra población.


¡Ay Felipe!

La multinacional Monsanto culminó el proceso de estabilización de la sojaRR en 1993, ya en 1994 fue aprobada por el organismo correspondiente al control alimentario de los EEUU, con la oposición de las Agencia Nacional Ambiental (USDA). Las fuertes presiones de la empresa lograron que al año siguiente, la USDA aprobara la liberación de la sojaRR. Entre la estabilización de la soja RR, y su lanzamiento al ecosistema mundial apenas transcurrieron dos o tres años, lapso insuficiente para evaluar efectos ambientales, sobre el conjunto del ecosistema global a corto, mediano y largo plazo. Cabe señalar que la transgenia implica una fuerte alteración de los mecanismos de la selección natural,  con implicancias directas en la biosíntesis de proteínas y en cuestiones relacionadas con el sistema inmunológico y el cáncer. Pero lo más grave que nos compete, es que en ese mismo año, 1995, el entonces secretario de Agricultura del menemato, el Ing. Felipe Solá autorizó la liberación de la sojaRR en nuestro país, sin ningún estudio previo que avalara dicha decisión. De allí en más nada la ha detenido, produciendo graves efectos ambientales, sociales, sanitarios y estructurales. En principio la sojización ha transformado a nuestra producción agropecuaria casi en un monocultivo, hecho peligroso desde el punto de vista ambiental y respecto de la estructura productiva de la nación. Todo modelo basado en el monocultivo es esencialmente no sustentable y estructuralmente débil. Sin embargo la expansión del monocultivo de soja transgénica, trae aparejada otros serios problemas. El más importante radica en la degradación de nuestro sistema productivo: hemos dejado de ser un  país productor de alimentos, para pasar a ser un enclave productor de forraje, para que otras naciones –las más industrializadas o en vías de serlo- produzcan carne. Ya no somos el ‘granero del mundo’ en este revival del modelo agroexportador de cuño británico –ahora chino- posterior a Pavón, sino que somos productores de ‘pasto-soja’, para que China, India  y la Unión Europea puedan criar de manera subsidiada –por los argentinos- a sus cerdos, aves y vacunos. En 17 millones de has, de las mejores tierras agrícolas del mundo, los argentinos (es decir los 80.000 sojeros) no producimos alimentos, producimos ‘pasto-soja’ para exportar a China, la India y la UE. En este planteo neocolonial hemos llegado al extremo de venderle soja en grano a Chile para que produzca carne aviar y porcina y la exporte, mientras nosotros importamos ambos productos debido a la reducción drástica de las áreas y los stocks ganaderos y cárnicos producidos por la sojización. Pese a lo que señalan los defensores del modelo sojero, la exportación de granos, aceite, torta, u otros derivados de soja equivale a exportar forraje puro, es decir ‘pasto soja’.

‘Feed lot’ y sojización. Contaminación al por mayor.

Hemos reducido nuestra producción de carne -al disminuir el área, el número de cabezas y la calidad de los campos destinados a la misma- para producir ‘pasto-soja’, debiendo apelar a la altamente peligrosa herramienta del feed-lot, pasando a producir carne de pésima calidad y con bajísimo nivel de seguridad alimentaria, en el país que alguna vez tuvo la ‘mejor carne del mundo’. Destinamos nuestras mejores tierras a  producir forraje -y ahora también agro-combustibles-, para que otros países produzcan y exporten carne, en lugar de hacerlo nosotros.  Esto repercute no sólo en la mala calidad de lo que comemos, sino marcadamente, en el precio de los alimentos al verse reducida su oferta por disminución de la superficie sembrada y por el aumento del costo de oportunidad de su producción. El aumento del precio de  los alimentos de primera necesidad como las hortalizas, las frutas, los lácteos y los diferentes productos cárnicos –la carne ovina pasó de ser un sustituto barato de la carne vacuna a ser un producto de lujo- tiene relación directa con la disminución constante del área destinada a su producción, ante el avance arrollador de la soja forrajera. Ya el objeto de nuestra producción agrícola no es la de producir alimentos para el consumo de nuestra población, exportando el remanente, sino que todo el sistema agrícola del país está puesto al servicio de producir ‘pasto-soja’, para la exportación a los países industrializados o en vías de desarrollo, que poseen políticas estatales nacionales. El otro elemento de extrema gravedad producido por la sojización, radica en la altísima contaminación ambiental que produce el sistema, ya que el mismo se basa en el uso masivo de agrotóxicos –principalmente herbicidas- en forma permanente. No sólo glifosato, sino una larga lista de productos de altísima toxicidad, algunos prohibidos en los países centrales. En la última campaña se usaron alrededor de 220 millones de litros de glisfosato, de 23 a 29 millones de litros de 2-4-D, cerca de 7 millones de litros de endosulfán y casi el mismo volumen de atrazina y un volumen menor diquat y paraquat, llegando a un total de alrededor de 150 mil toneladas de plaguicidas y 1.3 millones de Tn de fertilizantes, con efectos acumulativos y exponencialmente crecientes desde 1996 hasta la fecha. Tanto el 2-4-D, el diquat, el paraquat, el endosulfán sumados a los coadyudantes y  acompañantes del glifosato, son productos altamente cancerígenos. Recientes estudios del Instituto Curie francés, llevados adelante por el Dr  R. Bellé, confirman que el glifosato en su forma comercial más habitual, el Round-up, es disparador de los mecanismos formadores del cáncer.(1) En estos días se han hecho públicos los graves casos del Barrio Ituzaingó Anexo en Cordoba, donde la justicia ha prohibido las fumigaciones después de 10 años de reclamos(7). El caso de Loma Sené en Formosa, nos hizo famosos en el mundo.(8) Y los  miles de casos de cáncer de la cuenca sojera pampeana, detectados en un estudio multidisciplinario realizado en la zona y que sufre fortísimas presiones para su publicación.(2) Todos estos productos, utilizados sin ningún control por parte de las reparticiones provinciales o municipales correspondientes, son cancerígenos, producen alergias, malformaciones, reacciones en la piel, afecciones respiratorias, afectan los embarazos, producen abortos espontáneos y han disparado la tasa de cáncer en la Argentina respecto de las cifras de 1995. Es necesario señalar que la sojaRR está presente como complemento, en infinidad de alimentos locales desde hamburguesas, jugos, golosinas, fiambres y chocolates, por lo que los efectos tóxicos se multiplican.


Súper malezas.

Otro aspecto de gravedad ambiental inusitada desarrollado por la sojización, refiere a que en términos ecológicos y ambientales, todo el sistema de Siembra directa-sojaRR-glifosato, no es más que un gigantesco experimento, de selección de malezas resistentes y contaminaciones genéticas verticales y horizontales irreversibles, a través de transgenes y uso masivo de herbicidas,  con efectos futuros apenas entrevistos. Ya hay aproximadamente treinta especies con resistencia al glifosato. Recientemente se ha sumado la aparición de Sorgo de Alepo, lo cual puede transformarse en un grave problema. Otro aspecto del problema, radica en la pérdida de la fertilidad de nuestros suelos que el sistema implica. Además de la ausencia de rotaciones de cultivos y del retorno de los suelos a la pastura como restauración natural de su fertilidad, y de saneamiento, cada cosecha implica una enorme extracción de nutrientes que salen con los granos y que no son repuestos. Para producir una Tn de grano la soja extrae 16 kg/ha de calcio, 9 kg de magnesio, 7 kg de azufre, 8 kg de fósforo, 33 kg de potasio, y 80 kg de nitrógeno. Esta exacción permanente afecta de manera directa la fertilidad actual del suelo y al repetirse en un ciclo continuo y prolongado, afecta también la fertilidad potencial de los mismos. Con el agravante que la fertilización química produce contaminación, que eutrofiza y contamina los cursos y reservorios de agua, mientras que la restauración natural de la fertilidad no produce ninguna contaminación y tiene mucho menor costo. El costo de reposición de las unidades de fertilzante exportados en N, P y S de la última cosecha, implicaría un desembolso superior a 1500 millones de USS.


La soja destruye empleo y producción.

Cada 500 has de sojaRR se genera un solo puesto de trabajo, destruyendo 9 de cada 10 puestos de trabajo efectivo. La razón radica en el diferente Tiempo Operativo de Labranza (TOL), entre los sistemas Tradicional y SD. El TOL del sistema SD-sojaRR es de 40 minutos/hombre/Ha, contra 180 minutos/hombre/Ha del sistema tradicional. Por el contrario 100 Has destinadas a la agricultura familiar producen 35 puestos de trabajo reales, sin contaminación ambiental alguna.  Esta bajísima demanda laboral explica que hoy los trabajadores rurales apenas lleguen a 1.3 millones, con el agravante de  que sólo un tercio trabaja en blanco. Otro aspecto que se suma al anterior, es la destrucción de la pequeña producción, que lleva adelante la sojización. Ante los márgenes de ganancia de la sojaRR y sin intervención estatal que cambie la ecuación –el ‘mercado’ jamás lo hará- dejan de ser viables la huerta, el monte frutal, la apicultura, la ganadería, el monte artificial, la producción lechera, porcina o apícola. Algunas por competencia, otras simplemente por cercanía a los vuelos u aplicaciones terrestres de glifosato  que por ser un herbicida total destruye todo tipo de plantaciones por deriva. De igual manera, a simple dominio de mercado no son viables la ganadería en pequeña escala –imprescindible para recuperar la economía de escala familiar- ni las producciones mencionadas. Tampoco es rentable la sojaRR para superficies menores de 300, 350 y hasta 500 has según la región, por lo cual los pequeños y medianos agricultores deben arrendar o vender sus campos. Esto ya produjo la desaparición de casi 180.000 productores entre 1990 y 2002. Por el mismo motivo y por las políticas macro aplicadas desde 1976, se produjo un aumento de la concentración de la tierra con cifras similares a las del apogeo de la ‘República’ conservadora. Entre 1966 y 2002 desaparecieron la mitad de los productores, pasando de tener 650.000 a menos de 330.000, con el agravante que el 49.7% de la tierra (la mitad de la superficie del país) pertenece a 6900 propietarios, y más de 40 millones de has (el 14% del territorio nacional), están en manos extranjeras incluidas áreas de frontera, cursos de agua y zonas estratégicas.  Otro aspecto que produce la sojización, es el robo ‘legal’ de la propiedad ancestral y la expulsión manu militari de gente del campo, en particular campesinos pobres y comunidades de los pueblos originarios. La sojización hace posible la producción de ‘pasto-soja’ en regiones y lugares donde antes la agricultura no era posible. Por lo que las tierras marginales que antes se despreciaban y servían para refugio y alimento de los más pobres, ahora tienen valor. Más allá de los graves riesgos ambientales, que implica trasladar el sistema de la agricultura pampeana a regiones de enorme fragilidad ecológica en un planteo de agricultura permanente, como lo son el NOA, o el NEA, el hecho produce la perversión de expulsar de sus tierras a las comunidades ancestrales o de escasos recursos, que vivían en  ellas de la producción familiar o de los frutos del monte. Expulsados como sea, mediante la conspiración mafiosa de gobiernos provinciales y comunales, estudios jurídicos gangsteriles, fondos de inversión al servicio del capital financiero o mediante el simple y expeditivo sistema de mandar la gendarmería de noche, para echar a humildes y pacíficos pobladores, matándoles los animales y echándolos a la ruta. Se producen así nuevas áreas de ‘agronegocios’ de espantosa eticidad. Consorcios de cara oscura y oculta, se apoderan de enormes extensiones de tierras, robadas a sus verdaderos dueños. Este hecho ilegítimo, que arrasa con derechos escritos en la Constitución Nacional debe ser resuelto exactamente de la manera inversa: es necesario repoblar el campo y desarrollar políticas de desconcentración de la tierra, creando miles de nuevos productores familiares, ‘nuestros paisanos los indios'(4) los primeros.  Por último, la sojización, ha arrasado el monte nativo, hasta prácticamente su eliminación total. Según señalara el Ing. C. Merenson en 1914 poseíamos 105 millones de hectáreas de bosques nativos, lo que equivalía a más de un tercio de la superficie nacional, pero ya en 1994 sólo restaban 35 millones de has, luego entre 1984 y 2002, con la expansión  de la sojaRR, el área boscosa se redujo en otro millón de has. Por su parte el Dr. M. Altieri, señaló que la sojización ha producido en América Latina la pérdida de 21 millones de has  de bosque de  los cuales 14 millones corresponden a la Argentina. A lo dicho debemos sumarle la febril depredación producida en 2007 y 2008, dado que las empresas temiendo la aprobación de la Ley de bosques salieron a arrasar lo que quedaba. De tal forma creemos como el Dr. Morello que ‘el bosque nativo en la Argentina es cosa del pasado. Hoy ya no existe'(6)


¿Cómo salir de la trampa?

Concluyendo, este conjunto de factores trae aparejadas la destrucción de la fertilidad de los suelos, elimina la bioregulación, destruye la biodiversidad de nuestro agroecosistema, y produce fuertes afectaciones a la flora y la fauna, realizando la contaminación masiva del suelo, los cursos de agua, las napas, los ríos y el hábitat general de nuestros habitantes. También acarrea la miseria, la expulsión y la destrucción de la producción familiar y de los trabajadores del campo. Todo ello para producir riqueza para un sector munúsculo de la población: 80.000 productores sojeros, sobre 330.000 productores agrarios y 40 millones de argentinos. Sector minúsculo que unido al complejo sojero multinacional,  se enriquece a costa de la devastación y de la postración nacional. Creemos necesario un Plan Nacional Agropecuario que organice una salida gradual de la sojización, basado en el repoblamiento rural, con entrega de tierras. Con políticas activas de apoyo, estímulo y protección de la producción familiar y de la pequeña producción, recuperando la producción natural de alimentos como base del campo argentino, hacia un modelo de desarrollo rural en función de los intereses nacionales y populares. Debemos aspirara a tener cientos de miles de nuevos productores agrarios, que produzcan alimentos sanos en cantidad y calidad suficiente para alimentar a toda nuestra población y exportar el remanente. Además de aplicar justas retenciones, es necesario penalizar la exportación de grano, aceite o torta de soja, estimulando la producción de carne y la agregación de valor, apelando al desarrollo local como forma de recuperar producciones arrasadas por la soja, estimulando todas las producciones debilitadas como la ganadería, la lechería y la horticultura. Se deben prohibir las fumigaciones cercanas a los poblados y se deben reducir drásticamente las aplicaciones excesivas e innecesarias de herbicidas y pesticidas en general, generando políticas de depuración y recuperación ambiental regionales. Este primer paso obligaría a alternar rotaciones agrícolas-ganaderas y rotaciones de cultivos, mejorando la situación ecológica en general. Es necesario reducir año a año el área de sojaRR, así como comenzar a sanear zonas contaminadas por transgenes y pesticidas a granel, mientras se estimula el uso de prácticas no contaminantes, especialmente vinculadas al enorme potencial de la agroecología y la economía familiar. Los argentinos no necesitamos la sojaRR para nuestro desarrollo, su expansión descontrolada ha sido una imposición del ‘mercado mundial’, en una nueva etapa de división internacional del trabajo que está llegando a su fin de manera estrepitosa. Es posible recuperar una política soberana de desarrollo nacional y agropecuario insertado, en la necesaria reindustrialización de la nación, distribuyendo la brutal concentración de la riqueza producida desde 1976 en adelante.

—————————————————————————————————————————————————


1.- Reportaje en Ecuador a Robert Bellé, la investigación fue publicada en Toxicological Sciences Nº 82, 2004,

2.- Ver Federación Agraria Argentina, Informe Semanal N° 197, 29 de diciembre de 2005 e Informe presentado por los Ing. Agr. Alberto Gelín y Javier de Souza, en el 2º Encuentro ‘Suelos, Fundamentos… organizado por CTERA, ANSAFE y el PAS, en San Jenaro Norte Santa Fe 19-20-05-2006.

3.- Altieri Miguel (Profesor de Agroecología Universidad de California, Berkeley)  La tragedia social y ecológica de la producción de biocombustibles agrícolas en América. Marzo- 2007

4.- Frase con que el General San Martín se refería  nuestros compatriotas originarios.

5.- Conferencia del Dr. Miguel Altieri en Bs. As., el 21-3-07,

6.- Conferencia del Dr. J. Morello en Bs. As., el 21-3-07

7.- Página 12, 12-1-09

8.– Ver Sue Brandford, La cosecha amarga de la Argentina, publicado por New Scientist. 17-04-04.


*Un resumen de este trabajo fue publicado por Página 12, el  1 de febrero de 2009 en Cash

**Ingeniero Agrónomo genetista. Director del Instituto de Estudios y Formación de la CMP.

Referente de la Corriente Participativa Soberanía y Liberación.

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>><<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<

Libro explicativo con muchos datos sobre el problema de la soja:

La soja tiene su auge por la facilidad y bajo costo del cultivo mediante aplicaciones tecnológicas, y alto valor por su mayor contenido de proteínas.

La soja tiene su auge por la facilidad y bajo costo del cultivo mediante aplicaciones tecnológicas, y alto valor por su mayor contenido de proteínas.

El desmalezado total y la fumigación son inconvenientes para el ambiente.

El desmalezado total y la fumigación son inconvenientes para el ambiente.

http://www.igooh.com/notas/soja-nueva-forma-de-ocupacion-territorial/

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>><<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<

Se tiran efluentes cloacales sin tratar a ríos y lagos, y hasta la empresa con el área más grande del mundo AySA nos trata de hacer creer que está bien hacer pretratamiento, y alargar el caño emisario 5 Km para esconder la mugre cloacal más adentro.

Miércoles, octubre 8, 2008

Una mentira oficial:

     TRATAMIENTO DE EFLUENTES CLOACALES EN BERAZATEGUI.

El anunciado tratamiento que se publicitó como que se va a hacer para resolver el PROBLEMA ACUCIANTE DE CONTAMINACIÓN AMBIENTAL DEL RÍO DE LA PLATA es un fraude a la inteligencia humana.

Sólo se hará una planta de PreTrataMiento, que significa un mero rastrillaje de sólidos grandes con decantación parcial de arenas, mientras que lo más riesgoso, perjudicial y contaminante sigue transitando directamente al Río.

Así no se deja de contaminar. Así no se realiza un tratamiento. Así lo enunciado no es verdad. Se está engañando a la gente, mientras no se entera. Puede ser que los medios de comunicación no sepan y difundan lo que los funcionarios anuncian y que éstos repitan lo que las autoridades ambientales oficiales dicen, pero ellas sí saben que lo que se está implementando NO ES SOLUCIÓN.

Prolongar el caño emisario 5 Km más es un gasto innecesario: no se hace nada por evitar la contaminación. Se esconde la mugre más abajo de la alfombra. Se airea acelerando el proceso al oxigenar, pero la pluma será mucho mayor en cuanto se incorporen las otras dos cloacas máximas que están en construcción, así que se seguirá contaminando enormemente el área donde ya se vierte actualmente el efluente cloacal SIN TRATAR.

Los vertidos industriales no serán modificados. Las gestiones para evitar la contaminación industrial siguen siendo un fracaso. Se va a seguir gastando en estudiar la contaminación, se va a realizar un saneamiento (SaneaMienten) mientras no se han conseguido eliminar los vuelcos contaminantes que arrojan las empresas, y que se niegan a evitar. Se debe encarar una solución más definitiva. Esto no es siquiera una solución parcial, ni sirve para salir del paso. Es en nuestra opinión ambientalista, una gran mentira para la foto, y nos costará millones. Hemos hablado varias veces con las autoridades al respecto, y parecen decididas a seguir en sus trece. Tanto la abogada Sra Piccolotti encargada oficial de nuestro MEDIO Ambiente como AySA opinan que es decisión ya tomada, mientras que DeVido había dicho que todo lo que esté mal se va a corregir. Pero no se hace.

Arrojar el desperdicio cloacal al agua del Río de la Plata (estuario), aunque sea el más ancho del mundo, es un despropósito de tamañas proporciones. Se lo anula como bien patrimonial de potencial turístico incalculable. Se arrojan valores altos de contaminantes. Se liberan recursos importantes que se podrían utilizar para fabricar fetilizantes. Se liberan sin usar volúmenes importantes de gases de efecto invernadero que se producen con el vuelco, que podrían usarse como recurso energético creciente. Se lo arruina como reservorio de agua dulce, al contaminarlo se encarece el proceso de potabilización, disminuye la confiabilidad en el recurso, disminuye la seguridad de su utilización, se impide usarlo como sitio de lazer y como provisión de proteína confiable (enorme riqueza ictícola potencial, hasta piscicultura).

Se lo considera CUERPO RECEPTOR, mismo criterio que se tenía hace dos siglos, cuando la cantidad a arrojar ya comenzaba a significar, y a la vista está que se arruinaba. Así fue como se contaminó el Río de la Plata, tuvimos que dejar de bañarnos hasta en sus balnearios de importancia internacional, dejar de consumir sus peces, que podrían resolver la gastronomía local económica de millones de argentinos. Se contaminó el agua dulce de donde tomamos para beber millones de argentinos cada día. Todo el efluente cloacal de Capital Federal y Gran Buenos Aires se arrojará según programa y los proyectos actuales, al nuestro río, incrementando más aun la contaminación. La aguas que aporta el Río Paraná traen los terribles contaminantes agroquímicos y mineros desde aguas arriba. No se está en camino de impedirlo. Ni hay decisión política, ni voluntad de hacerlo. En ésto varitas mágicas NO FUNCIONAN. Verdaderos venenos que matan y enferman de las más graves enfermedades ambientales, como Cianuro, Arsénico, Mercurio y otros, se arrojan cada día al agua en cantidades inconmensurables por tratarse a los cuerpos de agua como CUERPO RECEPTOR, un criterio obsoleto permisivo y tramposo, que equivale a una autorización espuria para contaminarnos el agua que debe preservarse para beber.

Esto es falta de responsabilidad ambiental empresaria, municipal, provincial y nacional.

Los cursos de agua dulce superficiales y profundos (napas) deben ser preservados.

Deberían nombrarse como BIENES DE LA HUMANIDAD, porque si fueran nombrados como patrimonio de la humanidad se perdería la soberanía, como ocurre con las ruinas y otros sitios de interés turístico, donde después vienen capitales extranacionales a  imponer hoteles cinco estrellas en medio de las ruinas arqueológicas o los paisajes naturales, pretendiendo adueñarse del lugar más apto, que debe ser de todos.

Estamos muy contrariados porque todo ésto conlleva a negociados, de toda índole, como permitir que se contamine el agua que es de todos, de napas, ríos, lagos y arroyos, para luego vendernos esa agua tratada para bebida, embotellada o en bidones, que resulta costosísima, y que muchos ni siquiera pueden comprar.

Por eso denunciamos, públicamente (ya lo hicimos reiteradamente por cartas varias a todas las autoridades) que se siguen implementando con criterios que son de antes, sistemas OBSOLETOS, que los que resuelven ésto son gente capacitada en el SECTOR ACADÉMICO, de amplio curriculum, pero de desconocidos intereses. Se debe buscar otra solución. Hemos realizado aportes que no se tuvieron en cuenta. Decimos que debe buscarse una solución NO EN LA CHINA, sino aquí mismo, sin pagarle nada  a otros países por tecnologías extranjeras, sino resolviendo nuestro problema aquí mismo, encontrando en forma conjunta si quieren la solución a tamaño problema ambiental.

Basta de créditos del BM o del BID, que son para más deuda externa.

Desde FILATINA ofrecemos hacernos cargo al costo de estudiar, proyectar e implementar una solución o más que sirvan para implementar de inmediato, directamente para toda el área, o probando primero en un área parcial por las responsabilidades que las autoridades dicen que tienen, por lo de malo conocido mejor que bueno por conocer, PARA PROBAR que lo que decimos sirve.

No las aprobamos ni aceptamos que se implementen esas soluciones propuestas actualmente, por considerarlas por lo menos insuficientes, por considerar que son gran gasto que no resuelve, por considerar que el material con que se contaminará el río aun más, es de valor para otra cosa, como una importante producción de gas para consumo y excelentes fertilizantes para producción vegetal de no comestibles, mientras que arrojar ese efluente cloacal al río es derrochar patrimonio nacional valioso, creando artificialmente un enorme pasivo ambiental.

Pablo Luis Caballero

Perito Técnico Agropecuario

Instructor de Capacitación Profesional

Investigador Científico y Periodístico.

FILATINA

Fundación Integradora Latinoamericana Ambiental

 Celular: 011-153-007-0381

mail: filatina007@yahoo.com.ar

EL PAÍS SE PUSO DE PIE, TRAS UNA VOTACIÓN EQUILIBRADA EN EL SENADO DE LA NACIÓN ARGENTINA.

Viernes, julio 18, 2008

Tras una memorable votación, el Senado Nacional NO APROBÓ el Decreto 125 que le había sido enviado con una orden de aprobarlo desde el Poder Ejecutivo Nacional que ya contaba con media sanción controvertida y ajustada por muy pocos votos en la Cámara de Diputados de la Nación.

Nuestra Opinión:

                         En el Senado Nacional y en el País, ganó la democracia, cuando se imponen las ideas sobre las envalentonadas maniobras que pretendían impulsar la aprobación de una letra equivocada de un decreto que desde un principio NO CONTEMPLABA la conveniencia de los pequeños y medianos productores, ni estaba PARA NADA encaminada a la construcción de hospitales ni caminos rurales como DESPUÉS de 100 días pretendió hacer creer. Luego se confesó que era para pagar deuda externa.

                       El Gobierno Nacional envió un proyecto MAL PENSADO, que avanzaba exageradamente sobre derechos de propiedad de los bienes usualmente producto del esfuerzo del trabajo y dedicación, del riesgo comercial productivo en que incurren voluntariamente los productores agropecuarios, donde a veces se pierde mucho y a veces se puede ganar. Intentaban hacernos creer que eran bienes “exageradamente” ganados por el sector, con motivo del alza inusitada de los precios de los granos en el mercado internacional. S{olo en parte tenían razón, algo que fue esgrimido como si los del campo fueran los únicos beneficiarios.

 Nada impidió antes (aunque no se hizo) ni impide ahora, realizar esos caminos rurales y hospitales con el importe del 22 % de retenciones que ya venían cobrando, ni con el 35 % que podrían cobrar ahora. Y menos se pensó en ello cuando se impuso la construcción del mega tren bala, negocio que no es concesión y para nada incumbe a los menos pudientes, sino que sustituye a las pretensiones de los años 90 cuando se hizo pista de aterrizaje de aceitunas en Anillaco y pretendían contratar para hacer vuelos transpolares para llegar en minutos a Asia u Oceanía….

                         Asimismo seguimos implorando que se nos informe a dónde fue a parar el importe de las regalías petroleras de la Provincia de Santa Cruz, que debieron volver cuando terminó la estafa oficial del corralito, que era la razón única para PRESERVARLAS, sacándolas del país, pregunta con la que hemos cansado a más de uno, pero la respuesta concreta, fehaciente, comprobable y esmerada NUNCA LLEGÓ.

                     SIGUEN PERMITIENDO EL SAQUEO MINERAL DE LOS RECURSOS NATURALES QUE SON NO RENOVABLES, VERDADERAS RIQUEZAS DEL PAÍS. No se sabe porqué siguen sacando las inmensas riquezas mineras SIN PAGAR NI UN CANON, NI TAMPOCO EL MINERAL, mientras nos dejan el agua dulce que utilizan CONTAMINADA CON CIANURO O ARSÉNICO, la tierra arrasada, y un creciente PASIVO AMBIENTAL Y SOCIAL imposible de recuperar.

                    Con estos importes que ridículamente se entregan a las empresas extranjeras, sin cobrarles, se podrían construir obras de infraestructura sanitaria (provisión de agua y cloacas, hospitales, viviendas, ferrocarriles, caminos, ciudades) sin necesidad de seguir pidiendo créditos al BID, o al BM, que sólo sirve para coimear funcionarios, dejarles comisiones indebidas e incrementar deuda externa

                         Por estas razones, y por haber observado que del lado de los obedientes del gobierno se habían esgrimido “razones” que nada tenían que ver con la nueva suba del impuesto pretendido, mientras que del lado del campo había explicaciones fundamentadas, nosotros SIN TENER ARTE NI PARTE, pero sí profunda capacidad de estudio e interpretación, hemos dispuesto APOYAR a la parte del campo, en esta circunstancia, lo que significa afrontar que un 50 % de personas posiblemente no estarán de acuerdo con nosotros, hasta que descubran la verdad, lo que implicará que acepten correr el velo que les impide ver la totalidad de lo que se les oculta.

                         Los latifundios existentes en Argentina, que ya no son sólo producto de las grandes extensiones repartidas entre sus amigos por “próceres” como el General Roca luego de su controvertida “conquista del desierto” sino sobre todo dependieron de la concentración por negocios a veces inexplicables y ciertas “oportunidades que se presentan cíclicamente”, posteriores a la ley de la herencia, NO ESTABAN en riesgo alguno No se los iba a tocar con esta ley.

                     Podía en cambio  con esa ley impulsarse una mayor concentración de tierras en pocas manos, obligando a descartarse a quienes no pudiesen resistir el imperio de impuestos tan grandes, vendiendo los menores a los mayores inversionistas, incrementando la concentración de tierras en pocas manos, como ya pasó otras veces.

                         Se disfrazaban en cambio con esta ley, negociados de exportadores que advertidos de los cambios a implementarse, habían presentado declaraciones juradas de enormes exportaciones potenciales frente a sus posibilidades de exportación real antes de diciembre. Con ello se denotaba no solamente su vocación para estafar al fisco y al país disfrazando la medida de legal, sino QUE TRAMPOSAMENTE HABÍAN SIDO ADVERTIDAS DE ANTEMANO POR REPRESENTANTES “OFICIALES” DE QUIENES ESTABAN PENSANDO TOMAR ESTAS MEDIDAS, obviamente sospechándose que para tener una tajada, lo que es una estafa también, con complicidades de derivaciones “IN-sospechables” entre las autoridades del gobierno nacional.

                         Se pretendió inicialmente imponer el DECRETO 125 sin cambios, cuando era evidente el perjuicio que iba a causar al sector, indiscriminadamente. Tanto que tuvieron que recapacitar y hacerle modificaciones que pudiesen mostrar seudo beneficios para los menores y medianos productores. Los seudo beneficios SON LOS QUE SURGEN de descuentos especiales de lo que se cobrará, cuando podría NO COBRARSE.

                         Se insistió desde el campo con manifestaciones y cortes de rutas, pese a sucesivas amenazas, hasta que tuvieron que RECONOCER desde el oficialismo, a regañadientes, que había que hacer modificaciones para no perjudicar al pequeño y mediano productor, LO QUE DEMUESTRA QUE ESTABA MAL PENSADO el proyecto original, que perjudicaba a todos.

                         Los insistentes pedidos de CONVERSACIÓN de las organizaciones que representaban los reclamos principales del campo, CON LAS AUTORIDADES, que realizaron insistentemente con bastante respeto los del campo, NO TUVIERON ÉXITO, no eran escuchados, pese a las interrupciones que hicieron de los cortes de ruta, pese a los reiterados pedidos, NO HABÍA DIÁLOGO POSIBLE CON LAS AUTORIDADES DEL PODER EJECUTIVO, que intentaban obsecadamente IMPONER SIN MODIFICACIONES SU DECRETAZO 125.

                        Por lo que LOS CORTES DE RUTA SE HICIERON LA MANERA DE LLAMAR LA ATENCIÓN, frente a la sordera oficial, a la falta de interés en escuchar los reclamos SI NO MEDIABAN MEDIDAS DE FUERZA multitudinarias que impusieran el reclamo y las razones del campo a la vista de la ciudadanía.

                         Se pretendió que se aprobase A LIBRO CERRADO, lo que es un despropósito que fustiga la inteligencia, la independencia de criterios y la honestidad que pretendemos hacer prevalecer entre las autoridades del Congreso Nacional Argentino. Si se obrase con esa obediencia debida, y se aporobase una propuesta del ejecutivo sin análisis exhaustivo y capacidad plena de oposición según mejor criterio, aun de las personas del mismo partido, ¡NO TENDRÍA RAZÓN DE SER EL CONGRESO!

                         Se pretendió que era una propuesta “DEL OFICIALISMO” cuando era meramente de un pequeño sector, que pretendió imponer OBEDIENCIA DEBIDA a quienes deberían aplicar su criterio para juzgar la cosa ANTES DE APROBARLA, y hacer publicidad engañosa de la cosa, que POR SUERTE NO TUVO ÉXITO, aunque si logró engañar a un conjunto grande de la población, que todavía cree que este gobierno sigue directivas o instrucciones de Perón o Evita. O que al habérselo votado hay que bancarse todas las propuestas que presente como directivas.         

                        Se pretendió que quien usara la razón y votase de acuerdo a sus convicciones podía ser considerable TRAIDOR, dejando la democracia, libertad de elección, capacidad de discernimiento e inteligencia, de los integrantes del Congreso Nacional, Diputados y Senadores, es decir la DEMOCRACIA a la altura del piso.

                          Se amenazó SIN MOTIVO a la gente, a las autoridades y a la población, pretendiendo hacerle creer que el campo había provocado SUBA DE PRECIOS, riesgo de faltantes en la mesa, desabastecimiento y otras calamidades que comenzaron ANTES de la pretendida imposición, al subir los precios de todo, mientras SE DISFRAZABA y se sigue falseando LA VERDAD OCULTANDO LOS VERDADEROS INDICES de INFLACIÓN a la población mintiéndole sobre sus realidades.

                           Se organizaron carpas para contradecir los reclamos fundados del sector de la población que iba a ser perjudicado. Se pretendió comprar las voluntades de sectores del campo, mediante excepciones A MEDIDA DE LOS RECLAMOS, y con la evidente intención NO DE FAVORECER, SINO DE DIVIDIR.

                            Se esgrimieron SINRAZONES, como que había pretensiones de golpe, de debilitar el poder, de tomar el poder, o de desestabilizar, mientras lo que pretendía era destacar los perjuicios y descontrol que mostraba el gobierno ante un sector de la población tradicionalmente trabajadora, esforzada y eficiente.

                            Se dijo que el campo estaba compuesto por dueños de 4×4, mientras los que estafaron al fisco con autos de lujo de la cancillería no eran del campo.

                            Cada 4×4 del campo es necesaria, por razones de trabajo, ya que en el campo se anda sobre barro luego de las lluvias, pero sobre todo por legitimidad de origen, ya que fue adquirida con ganancias genuinas, a menos que se demuestre lo contrario, lo que se está en facultades oficiales de hacer desde siempre, tiene fines diferentes de los de la farándula citarina que los pretende expoliar.

                            La gente del oficialismo está en condiciones de hacer producir los campos fiscales, extensiones improductivas que lo único que saben hacer es venderlos como negociados a grandes capitalistas externos, pero no se les ocurre organizar para TRABAJAR. Podrían cultivarse en ellos EL MAÍZ Y EL TRIGO que dicen que pueden faltar en la mesa, PRODUCIÉNDOLO EN LUGAR DE PRETENDER ROBARLO DE LOS QUE LO PRODUCEN. Pero de eso no se habla….

 

                        Les saluda muy cordialmente,

 

Pablo Luis Caballero

Perito Técnico Agropecuario (No vinculado al campo)
Asesor en temas ambientales y sociales.

Fundación Integradora Latinoamericana

FILATINA.

 

>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>
— El vie 18-jul-08, Club Progresista <club_progresista@yahoo.com.ar> escribió:

De: Club Progresista <club_progresista@yahoo.com.ar>
Asunto: Nuestra Opinión: Ante la votación en el Senado
Para: “A – Club Progresista” <club_progresista@yahoo.com.ar>
Fecha: viernes, 18 de julio de 2008, 2:17 pm

CLUB PROGRESISTA

Fundado el 21 de diciembre de 2004

club_progresista@yahoo.com.ar

 

Nuestra Opinión

 

Lamentablemente, en el Senado, ganó el poder y perdió el gobierno junto a los sectores populares que lo acompañamos.

 

Esta derrota no es definitiva y debe recuperarse la iniciativa política para seguir caminando en el desarrollo de un Proyecto Nacional y Popular que asegure trabajo, salud, comida y educación a las grandes mayorías.

 

Hay mucho que hacer todavía.

 

17 de julio de 2008

 

Comisión Directiva

 

Eduardo Dvorkin, Pablo Martínez , Néstor Orlando, Eva Pergament, Silvia Veitzman, Jorge Watts, María Cristina Medus, Jorge Albertoni

————————————————————-

La reproducción de notas, opiniones, comentarios se realiza con la finalidad de la difusión del pensamiento en sus diversas vertientes. No necesariamente reflejan la opinión del Club Progresista.

CAMPO. Solución al conflicto, PROPUESTA con la que el pan llega en pocos meses. Queremos resaltar propuesta -al fin una útil- de FILATINA.

Sábado, junio 14, 2008

 

TRABAJAR PARA PRODUCIR ES MEJOR QUE SACARLE AL QUE YA PRODUCE.

SOLICITAMOS:

                     PLAN NACIONAL PARA RECONVERSIÓN EN PRODUCCIONES NECESARIAS.

PROPUESTA PARA LA PRODUCIÓN DEL TRIGO Y MAÍZ QUE EL PAÍS NECESITA.

Que se haga una capacitación intensiva becada de muchas personas actualmente sin trabajo, en temas de labores profesionales de campo.

La capacitación sería breve, sólo para esas producciones, a efectos de acelerar el proceso de implementar el programa.

Incluiría oportunidad de la siembra, laboreo, labranza cero, cuidados, cosecha, mercado, responsabilidad, cuidado del ambiente, uso de agroquímicos, oportunidad que se ofrece y motivos para quedar afuera del programa. Se deberá capacitar mucha gente, a efectos de que haya reemplazos en caso de ser necesario. Se les pagaría la capacitación como si fuera una beca.

Se tomarán exámenes escritos sin permitirles copiarse asegurando la calidad de su capacitación y el éxito del programa. Luego se podrán abordar OTROS RUBROS con este mismo sistema.

Para enseñarles se puede utilizar a los INSTRUCTORES DE CAPACITACIÓN PROFESIONAL ya recibidos, a los que habría que capacitar de manera intensiva y rápida, previamente, en temas agrarios y ambientales ad hoc. Asimismo serían de utilidad alumnos avanzados de las carreras agropecuarias.

Considerando entre las persona a capacitar, una proporción estructural empresaria, que incluya como capataces, a los que tengan instrucciones previas o más facilidad y como tractoristas a quienes sepan manejar, etc.

Pueden incorporarse alumnos inclusive de las especialidades inherentes, como adjuntos al programa, voluntarios o participantes, para lo que deberían aprobar los exámenes, demostrar interés y responsabilidad persistentes.

Que se aboquen a trabajar en los campos que son del estado, que ahora estén improductivos.

Que dispongan de maquinaria agrícola apropiada, adquirida para ello por el gobierno nacional en fábricas locales, disponer de instructores y asesores profesionales que ya están en las universidades pagados por el estado nacional, inclusive en las provincias.

Que funcionen con la habilidad, el empeño, el profesionalismo, el sistema y la garra con que trabajan en las empresas recuperadas, donde no hay sindicalismo pernicioso, huelgas, costos de “empresarios” ni desaveniencias patronales.

Que se obliguen a sembrar primordialmente MAÍZ Y TRIGO, para lo que deberán ser campos de zonas aptas.

Descubrirán que deben alternar con SOJA u otras leguminosas a efectos de NO AGOTAR EL CAMPO.

También podrían criarse paralelamente camélidos y bovinos, si las capacidades de las personas a ubicar fueran demostradas.

El capital necesario ya lo dispone el gobierno, se trata de campos que “SON DE TODOS” y dineros “QUE SON DE TODOS”, y lo seguirían siendo, sólo que en lugar de estar en NUEVA YORK como 50.000 millones de RESERVAS IMPRODUCTIVAS, permitiendo como hasta ahora que OTROS INVIERTAN ese mismo dinero EN NUESTROS CAMPOS, se pondrían a trabajar por nosotros en nuestro país, COMO SI PUDIÉRAMOS APOSTAR A NUESTRO PROPIO PROGRESO…

Así el gobierno con SUS actuales DESEMPLEADOS ahora IMPRODUCTIVOS pero entonces CAPACITADOS, podría decidir qué sembrar, y haría el trigo y el maíz que dice que el campo no siembra aunque debería.

Y todos podríamos tener el pan nuestro de cada día. Se entregaría una cantidad fija de harina de ese origen a las panaderías de los comedores estudiantiles, o a los proveedores gratuitos de las copas de leche, la proporción equivalente al alquiler de la superficie por valor del campo utilizado.

Esta idea de FILATINA NO SE PATENTARÁ, porque ni sabemos si es original, pero deseamos que la usen para beneficio de todos. Se podría resolver así de inmediato el conflicto con el campo. ¿O no lo queremos hacer?

Sería una solución mediante la cual el gobierno tendría su maíz y trigo y ASÍ NO NECESITARÍA PERJUDICAR TANTO AL CAMPO COMO PARA QUERER COBRARLE TANTAS RETENCIONES, PORQUE ESO PODRÍA AUMENTAR LA CONCENTRACIÓN DE LAS TIERRAS EN POCAS MANOS.

DEBERÍAN EVITARSE AL LLEVAR ESTA IDEA A LA PRÁCTICA, TODOS LOS NEGOCIADOS DE USO A QUE NO ESTAMOS ACOSTUMBRADOS.

Pablo Luis Caballero

Perito Técnico Agropecuario

Instructor de Capacitación Profesional

POR FAVOR CITAR LA FUENTE AL REPRODUCIR O MEJORAR ESTA PROPUESTA.