MALVINAS A SANGRE Y FUEGO

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 SIGUE EL PAPELON PRESIDENCIAL POR MALVINAS

Macri admitió que “nunca se mencionó la palabra soberanía”

Anoche en declaraciones a la prensa en Nueva York, el presidente Mauricio Macri debió admitir que la palabra “soberanía” no fue mencionada en su breve diálogo con la primera ministra británica Theresa May.

La aclaración se dio luego del ida y vuelta entre Macri y la canciller Susana Malcorra sobre el real alcance de lo acordado por el jefe de Estado en la breve conversación que mantuvo con May durante el almuerzo del martes en las Naciones Unidas. Macri insistió ayer temprano que él le había dicho a May que había que iniciar “un diálogo abierto” entre ambos países, lo que a su entender incluía la soberanía de las islas Malvinas.

“No creo que la primera ministra en ese contexto haya dicho ‘sí, suscribo, agendemos esto’, y que la soberanía sea el primer tema, porque no es pensable que así sea”, lo desmintió luego Malcorra. Por si quedaban dudas, voceros del Foreign Office descartaron que Macri y May hayan llegado a un acuerdo de ese tipo. “Nunca se habló de soberanía”, aseguraron.

“La primera ministra se me acercó a saludar en el almuerzo y yo le dije: ‘Estoy dispuesto a dialogar sobre todos los temas, a tener un diálogo amplio’, pero no fue una reunión oficial”, precisó anoche Macri tras el escándalo diplomático y añadió: “Ella me respondió: ‘Dialogar siempre es bueno’, pero nunca se mencionó la palabra soberanía”

http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-310018-2016-09-22.html

 

 OPINION

Malvinas no se negocia

Por Edgardo Esteban *

En la entrada del único colegio secundario que tienen los habitantes de Puerto Argentino hay un mapa de Sudamérica donde el territorio continental argentino no está, sólo se ve una prolongación del océano Atlántico y una señalización del “South Sea” (Mar del Sur). Su antipatía hacia los argentinos siempre fue visceral y aunque nos quisieron ignorar, siempre buscaron la forma de sacar ventajas de su situación de aislamiento. Por eso sorprende la celebración en el gobierno de la noticia del acuerdo de entendimiento entre la canciller Susana Malcorra y el Vicecanciller británico, Alan Duncan, que les permite seguir usurpando recursos como la pesca o los hidrocarburos, tener una libre navegación de sus barcos o reanudar vuelos a otros países de Sudamérica, todo a cambio de nada. El gobierno de Mauricio Macri les está cediendo demasiado privilegios. Como para que no lo vieran con satisfacción –y hasta lo celebraran– los isleños. El papelón del anuncio de la posibilidad de un diálogo sobre la Soberanía de Malvinas, después de la declaración conjunta, dejaba explícito un reconocimiento de que no se hablaría de soberanía, de alguna forma aceptando la posición británica. El anuncio que realizó Mauricio Macri en Naciones Unidas sobre esa posibilidad de hablar de soberanía generó aún más desconcierto. Hasta ahora ni el gobierno, ni los medios británicos abordaron el tema, silencio de radio a un tema que no es menor.

Bajo la pretensión de buscar socios para el crecimiento económico del país, el gobierno de Mauricio Macri refleja de alguna manera su intención de afianzar las relaciones con el Reino Unido, ignorando la Constitución y las medidas legislativas y judiciales que han tomado los representantes del pueblo argentino para proteger sus recursos naturales, frente a la explotación ilegal de la pesca e hidrocarburos que hace el Reino Unido y quienes se benefician con las regalías cedidas por los kelpers. Cualquier acuerdo que firme el presidente Mauricio Macri viola la Ley de Hidrocarburos que prohíbe la explotación de petróleo en la plataforma continental argentina y establece las sanciones pertinentes.

A lo largo de 183 años historia, las estrategias imperialistas de Gran Bretaña intentaron hacer usufructo de nuestros recursos naturales. En este caso, utilizan una supuesta alianza comercial para lograr nuevas ventajas que no son casuales. La separación económica del Reino respecto de la Unión Europea, introdujo la necesidad de la Corona británica de buscar nuevos aliados. Así los mares del sur se vuelven una zona de estratégico interés por su petróleo. En tanto, con el argumento de la inversión extranjera y de la apertura al mundo, el gobierno de Mauricio Macri pretende entregar nuestra soberanía y poner en segundo plano nuestros reclamos históricos.

El gobierno británico no sólo ha sido indiferente a la Resolución 2065 de las Naciones Unidas, que año tras año llama al Reino Unido a dialogar con nuestro país, sino que además incumple con la obligación de dar una solución pacífica a la controversia de soberanía.

Como una cuestión de Estado, hay que recordarle a las autoridades que está vigente la Declaración de Ushuaia, aprobada por unanimidad por todas las fuerzas políticas que integran el Congreso de la Nación, la cual reivindica la soberanía de las Islas Malvinas, denuncia la militarización del Atlántico Sur y establece que los recursos naturales son patrimonio de la República Argentina.

No se puede ignorar en la agenda, la situación de Mount Place, que es el mayor destacamento militar que hay en el hemisferio Sur. Con la excusa de vigilar a la Argentina por un supuesto ataque, la base mantiene el control militar de todo el mar austral y de los pasos bioceánicos, y pone su mirada territorial en el sector antártico.

¿Qué beneficio obtiene la Argentina con la firma de este posible acuerdo? ¿Abre el camino a la integración con los habitantes de las islas, o sólo les da beneficios a los Kelpers como en los años noventa? La causa Malvinas en Argentina tiene un consenso generalizado y parecía que sobre este tema no había discusión. Nuestros reclamos soberanos aparentaban ser una cuestión de unidad del pueblo argentino, en la cual todos teníamos la misma camiseta celeste y blanca.

La defensa de nuestra soberanía en Malvinas no sólo es una causa argentina, sino que se ha convertido en un principio político de toda América Latina, en la defensa de su territorio y de los derechos de la Patria Grande. Se trabajó a lo largo de los últimos años en el Mercosur, la Unasur y la Celac para que la región tomara como propio este reclamo. Además, la región acompañó y respaldó incondicionalmente a la Argentina en esta lucha en los foros internacionales rechazando la existencia de un territorio colonial en el sur de nuestro continente.

Como lo establece la Constitución, el actual gobierno argentino debe cumplir con el ejercicio pleno de la soberanía como un objetivo irrenunciable de todo el pueblo argentino. La defensa de la causa Malvinas no es potestad de un partido político o de un gobierno, sino que es una cuestión de Estado, un reclamo de la sociedad argentina en su conjunto, y que en estas instancias se ha vuelto parte de nuestra identidad como nación. Por todo esto, Malvinas no se negocia.

* Corresponsal Telesur, Argentina. eesteban@telesurtv.net

EL PAPELON PRESIDENCIAL POR MALVINAS

Taiana: “Mostró una falta de conocimiento del problema diplomático”

El parlamentario del Mercosur y excanciller Jorge Taiana sostuvo que el motivo por el cual Londres se apresuró a desmentir al gobierno argentino sobre un supuesto diálogo por la soberanía del archipiélago es una muestra de que “el gobierno británico no quiere hablar del tema”, así como también “de la enorme muestra de generosidad hacia los británicos” que tiene el presidente Mauricio Macri.

El hecho de que Macri haya asegurado haber hablado con la premier británica, Theresa May, sobre la cuestión Malvinas y que el Foreing Office haya negado inmediatamente la existencia de es diálogo “mostró una falta de conocimiento del problema diplomático” por parte de Cambiemos, añadió Taiana.

“Lo que muestra también es que el gobierno británico no quiere hablar de sobernía mientras que la Argentina dice que hay que sentarse a dialogar porque así lo recomendó la ONU”, explicó.

Paralelamente criticó el acuerdo que firmaron la semana pasada las cancillerías de Argentina y el Reino Unido que concede a este país parte de la explotación pesquera e hidrocarburífera en territorio nacional. “Es una enorme muestra de generosidad con los británicos” con el que “cedemos a cambio de nada” y que, por lo tanto, es “lesivo para los intereses nacionales”, sintetizó Taiana.

Además, el legislador del Mercosur afirmó que el comunicado conjunto firmado por la diplomacia de ambos países llama “obstáculos” a leyes y decretos que “protegen nuestros intereses de la ocupación de una fuerza extranjera”, manifestó. “Es demasiado.”

De Página 12, 22-9-2016.

 

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Una respuesta to “MALVINAS A SANGRE Y FUEGO”

  1. MALVINAS A SANGRE Y FUEGO — Por Filatina con comentarios y publicaciones de Página 12 | Malvinas, Tierra Grande, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, nuestras mayores islas, un patrimonio nacional argentino irrenunciable. Says:

    […] a través de MALVINAS A SANGRE Y FUEGO — Filatina […]

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