Informe sobre Milani.

by
César Santos Gerardo del Corazón de Jesús Milani reemplazó a fines de junio del 2013 a Luis Alberto Pozzi en la titularidad del Estado Mayor General del Ejército.
El actual teniente general, que fue ascendido en diciembre pasado al máximo cargo de la fuerza pese a las críticas de la oposición y la mayoría de los organismos de Derechos Humanos por su supuesta participación directa en la desaparición del conscripto Alberto Ledo durante la dictadura, goza de una particular estima y confianza por parte de la Presidente de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner.

Facsímil con todos los incrementos presupuestarios entregados a Milani
Milani no sólo estuvo al frente de la Inteligencia desde el 2010, sino que también se mantuvo con ese cargo una vez que fue nombrado segundo de Pozzi y como jefe del Estado Mayor General del Ejército. Además de colocar la lupa en sus antecedentes (dictadura y Semana Santa de 1987, por ejemplo), la oposición al Kirchnerismo suele acusar al responsable del arma de ser el espía del Poder Ejecutivo, como así también denuncia que es poseedor de mucha documentación para un supuesto chantaje posterior a políticos (de todo tipo de signo), y de intentar “partidizar” a las Fuerzas Armadas detrás del proyecto político del Frente para la Victoria. Esto último, se observó a fines del 2013 cuando Milani realizó declaraciones públicas en una entrevista con Hebe de Bonafini que fue difundida por la Televisión Pública que tenían un claro contenido político, favorables en todo sentido al régimen de turno y su “proyecto nacional y popular”.

Internamente, según explican especialistas en temas de Defensa, Milani habría iniciado hace algunos años un plan para sumar influencia dentro del Ejército, fundamentalmente gracias a las atribuciones que le otorgó la ex ministra de Defensa, Nilda Garré, hoy representante argentina en la Organización de Estados Americanos. En aquel entonces Garré, mediante la resolución 1633/2010, reestructuró las Fuerzas Armadas y concentró el manejo del personal y del presupuesto en cada uno de los subjefes de cada fuerza. Incluso, de acuerdo con artículos periodísticos, fue acusado por parte de adversarios de haber montado “un sistema de persecución interna”.

 
Distribución por área del dinero recibido por Milani
Con el dinero de la fuerza en sus manos, pocos eran los que dudaban que fuera Milani el que estaba a cargo del Ejército desde hacía varios años. Existe un dato interesante para resaltar: durante el 2013, mientras Luis Pozzi fue jefe de esa fuerza, no recibió ningún tipo de incremento en el presupuesto original. Sin embargo, de acuerdo con un relevamiento de documentos oficiales realizado por (Eliminando Variables), desde que fue nombrado en junio del 2013 y hasta fines del año pasado, Milani se benefició con al menos $1.973.375.565 adicionales mediante la aprobación de 6 partidas presupuestarias diferentes.

Esas partidas, en particular, fueron entregadas en un muy breve tiempo: 4 meses. De hecho, la primera fue dada a conocer el 20 de agosto y, la última, el 20 de diciembre del 2013. Todo autorizado gracias a dos decretos (el 1.170/2013 y el 1757/2013) y cuatro decisiones administrativas (786/2013, 978/2013, 77/2013 y 81/2013). 

Los casi 2 mil millones de pesos, fundamentalmente, beneficiaron a dos áreas del Ejército en particular: “Alistamiento Operacional”, el principal programa presupuestario de la fuerza y en donde se encuentra, entre otras, el área de inteligencia; y “Sostenimiento Operacional”, responsable del Operativo Fortin II, que brinda apoyo a otro programa mayor, el “Escudo Norte”.

Seguridad interior

Hasta el momento, sólo se conocía una partida adicional, que había sido revelada por el matutino La Nación el 21 de diciembre pasado. Allí se señalaba que Milani había sido beneficiado con 1.325 millones de pesos extras, mediante el decreto 1.757/2013, firmado por Amado Boudou, para brindar soporte a tareas del Operativo Fortin II. A través de ese operativo, como se informó, el Ejército ofrece apoyo al programa Escudo Norte, un plan lanzado en julio del 2012 para la radarización y control del tránsito aéreo, en el que también participan el ministerio de Defensa, el ministerio de Seguridad y el resto de las Fuerzas Armadas.

Facsímil con asignación de recursos para el Programa 24
La utilidad y eficacia del programa Escudo Norte, por el momento, está en duda, tal como demostró durante el 2013 el programa televisivo Periodismo para Todos de Jorge Lanata, al revelar la existencia de fronteras sin ningún tipo de control, en donde la gente, los bagayeros y los traficantes podían cruzar libremente, como así también radares que funcionaban a determinadas horas o simplemente se encontraban “parados”. No obstante, la situación comenzó a modificarse con la decisión de incrementar partidas presupuestarias desde octubre pasado, lo que derivó en una mayor cantidad de efectivos traslados a las zonas fronterizas. “Esa medida fue denominada refuncionalización, y tuvo el fin de darle otra utilidad al personal de las fuerzas armadas”, recordó Daniel Gallo, periodista especializado en temas militares del diario La Nación, en diálogo con (Eliminando Variables).

En esa línea, explican especialistas, el decreto 1.757/2013 fundamentaba la asignación de fondos al Ejército para “cumplimentar las exigencias de adiestramiento y de mantenimiento de la reserva operacional de la fuerza y para el Operativo Fortín II”. Sin embargo, el artículo del matutino de la familias Mitre y Saguier citaba a su vez los dichos de un miembro de la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados, el riojano por la UCR Julio Martínez, muy crítico con la línea política que lleva el Ministerio de Defensa. El diputado Martínez había declarado que no le cabía ninguna duda “que la refuncionalización del Ejército al servicio del proyecto nacional y popular tiene como principal objetivo su participación en actividades de inteligencia y seguridad interior, ambas vedadas por la ley de defensa, la ley de seguridad interior y la propia ley de inteligencia”.

Facsímil con otra asignación de recursos del Programa 24
Lo cierto es que el ministro de Defensa Agustín Rossi salió el mismo día de la publicación de ese artículo con los tapones de punta a desmentir la información. Y agregó que “el verdadero destino de esos fondos fue 1.198 millones (90 por ciento) para atender el incremento salarial, 44 millones para la compra de municiones (3 por ciento) y sólo 83 millones para la compra de medios para Fortín II”. En rigor, el dato sobre cómo se distribuyó el dinero del decreto 1.757/2013 que ofreció Rossi es verdadero, ya que se corresponde con lo que figura en los documentos.

Pero uno de los grandes beneficiarios de las 6 ampliaciones presupuestarias resultó ser el denominado “Programa 24” o Sostenimiento Operacional, la pata logística del Operativo Fortin II. Según figura en la descripción del Presupuesto 2013, Sostenimiento Operacional es responsable de “las operaciones militares en general, de las operaciones de vigilancia y control del área geográfica de interés nacional, y de operaciones de ayuda humanitaria y apoyo a la comunidad”, entre otras funciones.

Este programa inició el 2013 con $78.942.459, pero gracias a 3 partidas adicionales (de las 6 aprobadas), en sólo 4 meses recibió $328.782.027, totalizando 407.724.486, un 516 por ciento de incremento. Respecto a llamativa suba, Daniel Gallo, afirmó: “Lo que hay que tener en cuenta es que a comienzos de año había unos pocos militares en el campo a cargo del programa Fortin II. Desde octubre, con su relanzamiento y el arribo de unos 4.500 efectivos, el panorama se modificó radicalmente. No es de extrañar, por lo tanto, esa suba presupuestaria”.

Facsímil con una tercera asignación de recursos del Prog. 24
El diputado Martínez, al referirse sobre los 1.325 millones entregados a Berni, había denunciado la presencia cada vez más extendida de efectivos militares en diferentes circunstancias y conflictos, y que con eso se pretendía ejercer un efecto disuasivo frente a posibles desbordes sociales. Rossi, de hecho, negó los dichos de Martínez, al afirmar que era “absolutamente falso que el refuerzo tenga como destino tareas de Inteligencia o vinculadas a la seguridad interior”.

Pero el 4 de octubre pasado, el mismo día en que se publicaba una de las 6 extensiones de partidas presupuestarias al Ejército (la decisión administrativa 786/2013) en la que se le entregó al Ejército $347 millones, el secretario de Seguridad Sergio Berni se trasladó a Río Gallegos, en la provincia de Santa Cruz, con el fin de supervisar un operativo de desalojo en los terrenos de la Armada que habían sido ocupados por unas 500 personas.

Berni estuvo al frente de 50 gendarmes y seis camiones del Ejército que realizaron el desalojo de la mayoría de los ocupantes de los terrenos, destinados a viviendas del Plan Procrear. El funcionario de Seguridad, justificó la presencia de efectivos militares “al seguir la orden de la jueza federal Andrea Askenazi Vera”, según declaró a la prensa. Esas tareas, vale recordar, son claramente de seguridad interior, algo que está prohibido por Ley, ya que el personal de las Fuerzas Armadas no puede actuar en ese ámbito para resolver conflictos internos.

¿Cómo fue distribuido el dinero entregado a Milani?

Además de los $328.7 millones entregados adicionalmente para el Plan Fortin II, Milani recibió $123.1 millones para “Formación y Capacitación”, $106.1 millones para “Asistencia Sanitaria”, 407.7 millones para “Actividades Centrales”, $14.7 para “Remonta y Veterinaria” y $3.2 millones para “Sastrería Militar”.

Sin embargo, el principal destinatario para completar la erogación de $1.973.375.565 adicionales relevados por (Eliminando Variables) que fueron entregados por Jefatura de Gabinete al titular del Ejército, fueron los $989.472.980 que tuvieron como destino al denominado “Programa 16” o Alistamiento Operacional.

Detalle por rubro de partidas extras asignadas a Milani
Alistamiento Operacional había arrancado el año 2013 con un presupuesto de $5.603.214.310. Pero al 31 de diciembre del año pasado, gracias a esos 989.5 millones de pesos, totalizó $6.592.687.290 (17.65 por ciento de incremento durante el año), mediante la entrega de tres partidas específicas, dentro de las seis autorizadas. Este programa es el principal del Ejercito, y agrupa la misión primaria de esa fuerza en cuanto a alistamiento, adiestramiento y sostenimiento, y tiene como fin, entre otras cosas, el mantener, recuperar y modernizar las instalaciones del arma, como así también atender gastos emergentes de la operación y equipamiento del “subsistema” de inteligencia específico, y asignar medios para participar en el apoyo a la comunidad en caso de desastres naturales.

En cuanto a gastos por rubro, ese monto millonario, y de acuerdo con los documentos oficiales a los que accedió este blog, casi 1.201 millones de pesos del total del dinero extra fueron destinados al pago de salarios, remuneraciones e ingresos complementarios del personal del Ejército. Ese monto en sueldos representó el 60.85 por ciento del dinero extra entregado; el 39.15 por ciento restantes, recayó en una serie de ítems que pueden ser observados en el JPG adjunto.

Los servicios (en algunos casos, tercerizados) fueron el segundo rubro más beneficiado, detrás de los salarios. En total, este segmento recibió $165.271.669. En tercer lugar, 100.127.046 de pesos fueron destinados al mantenimiento y reparación de maquinaria y equipo, y $94.137.172 a pasajes y viáticos.

Algunos gastos particularmente llamativos resultaron los $68.100.275 destinados al pago de vestuario y prendas de vestir, los $24.313.354 otorgados para la compra de equipo militar y de seguridad, o los $24.921.825 que fueron asignados a la compra de equipos de oficina y muebles.

Facsímil del Presupuesto inicial 2013 del Ejército
Como se insiste, todos los números precedentes se encuentran en 6 documentos: en el decreto 1170/2013, con el cual recibió $771.445.072; la decisión administrativa 786/2013, a partir de la cual obtuvo $347 millones; el decreto 1757/2013, con el que se hizo de $1.325.838.556; la decisión administrativa 978/2013, con $12.741.255, la decisión administrativa 77/2013, con la que accedió a $2.103.696, y la decisión administrativa 81/2013, con la que obtuvo $211.246.986.

El Presupuesto original del Ejército para el 2013 había sido pautado por el ex Jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina en $8.952.815.714. Si se le suman los extras que recibió el responsable de esa arma, la cifra de gasto en el 2013 fue de 10.926.191.279 pesos. Un número levemente inferior a los $11.346 millones con los que Milani inició el 2014, y que ya quedaron desactualizados para mantener un total de 54.974 efectivos.

José M. Stella
Twitter: @EliminandoV 

Fuente: http://www.eliminandovariables.com

7-2-2014
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: