Archive for 29/05/07

EN HOMENAJE A TITO RODRÍGUEZ DESDE EL EQUIPO DE FILATINA.

Martes, mayo 29, 2007

El mail que nos envió Tito Rodríguez,

de la Asociación Argentina de Buceo.


No se deben dejar miguitas en la cama, decía en el asunto, y luego: después no se puede dormir.

Escribe Pablo Luis Caballero, desde FILATINA:

La carta hermosa que ahora recibimos es a mi juicio una carta de intenso amor. No de ese obsceno sexual que se respeta hoy en día, sino del que conocemos los que no buscamos sólo en lo meramente físico la esencia de una relación. Tiene esa sensibilidad exultante, como la tenía la persona a la que va dirigida, en un homenaje póstumo.

Me acordé al leerla que habíamos difundido desde <FILATINA> en 2003, un trabajo remitido por el recientemente fallecido Tito Rodríguez, que tal vez les gustaría leer nuevamente ahora. No fue fácil encontrarlo pero hasta la foto ilustrativa que acompañaba el envío está en el adjunto.

Sirva como distinción ulterior a un grande de los que no son mediáticos pero fueron muy queridos en su entorno, en el que tuvieron una incidencia positiva, una influencia no siempre pequeña, no siempre tan intrascendente como para que el país no coseche. Siempre que hayamos sabido escuchar y observar lo que se muestra con el ejemplo.

Durante años mis chicos y yo recorrimos con bolsas, los médanos de la costa del Mar del Tuyú buscando y juntando los vidrios de botellas que los curdas rompían sobre la arena y escondían mal. La playa era nuestra. Luego se fue poblando…

En 2006 fue necesaria la intervención de FILATINA en 4 programas de 3 radios, con colocación en las ciudades de cartelitos bien ubicados, y presentación de tres cartas-protesta con firmas, para que todas las autoridades del Municipio recorriesen de inmediato las playas en camión, para indicar con urgencia a los responsables antes ausentes, qué había que juntar y cómo, ya que a principios de enero todavía quedaban en la playa los abundantes restos de cuantiosa mugre acumulados desde la fiesta de navidad, para espanto de los turistas que arribaban. Ahora mismo se acumulan sobre las olas, las deposiciones “lipidinosicas” o suciedades “cloacalinizantes” olorosas, en solución incompleta pero creciente por la acción de las olas, que en lugar de espuma blanca o amarillenta por el iodo, escupen pegajosa espuma pestilente de un feo color marrón…

Cordialmente,

Pablo.

Si lo cree conveniente dele difusión. Decía luego el mail de Tito Rodríguez.

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De: Instituto Argentino de Buceo
Asunto: Secretos del Mar…(131)

El próximo verano…

Mucha gente se pregunta: ¿qué puedo hacer yo por la ecología? ¿puedo ayudar a salvar a un delfín? Las respuestas a estas preguntas no están ligadas a las grandes acciones sino a las pequeñas, que suelen ser las más importantes.

Cuando llega el verano los humanos nos sentimos atraídos por el mar. Las multitudes se congregan en las playas en busca de un contacto con las olas marinas que nos produzcan placer y descanso. Pero el paso humano deja su huella fatal en las playas de arena. Millones de bolsas de nylon y plásticos de todo tipo son abandonados en la costa y el viento o las mareas se encargan de arrastrarlos al mar.

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Una bolsa de nylon puede navegar varias decenas de años sin degradarse. Las tortugas marinas las confunden con medusas y las comen ahogándose en el intento por tragarlas. Miles de delfines caen también en la confusión y mueren ahogados por la envoltura de un emparedado. Ellos no pueden reconocer los desperdicios humanos, simplemente se confunden, después de todo, “lo que flota en el mar se come”.

La tapa plástica de una botella, más dura que una bolsa, puede permanecer inalterable navegando por los mares por más de un siglo. El Dr. James Ludwing que se encontraba estudiando al albatros en la Isla de Midway, en el Pacífico, muy lejos de los centros poblados, hizo un hallazgo espantoso. Cuando comenzó a recoger el contenido del buche de sólo ocho pichones de albatros muertos encontró: 42 tapas plásticas de botellas, 18 encendedores descartables, una motocicleta plástica de juguete y dos puñados de restos flotantes que en su mayoría eran pequeños pedacitos de plástico. Estos pichones habían sido alimentados por sus padres que no pudieron reconocer los desperdicios al momento de elegir su alimento.

El próximo verano, cuando visites tu playa preferida, tal vez encuentres en la arena basura que otra persona arrojó. No es tu basura, pero es tu playa y debes hacer algo por ella. Muchos padres juegan con sus hijos el juego de “A ver… ¿quién consigue juntar la mayor cantidad de plásticos?” en medio de una inolvidable lección de ecología. Otros, en silencio, toman un plástico abandonado y lo llevan con ellos a sus casas, lejos del mar. Los verás pasar sonrientes, saben que han salvado a un delfín.

Tito Rodriguez

Director

Instituto Argentino de Buceo


De: Instituto Argentino de Buceo
Enviado: 22 de Mayo de 2007
Asunto: Secretos del Mar…Tito Rodriguez

Tito Rodríguez, un Secreto del Mar

Nació en Buenos Aires, Argentina, un 24 de septiembre de 1958 aunque él insistía en asegurar que su cumpleaños era cada 16 de Septiembre, cuando cumplía un año más con el buceo: su pasión, su vida. Quienes tuvimos la fortuna de acompañarlo en cualquier fondo marino sabemos que era así, como él decía.

Vivió, a partir de ese día, apasionado, enamorado y perdidamente atrapado por el mar. Tal era su obsesión que nos revelaba cada semana algún secreto del mar; secretos que él conocía bien: “No se puede defender lo que no se ama y no se puede amar lo que no se conoce” verdad? Él fue testigo silencioso bajo el agua de casi todos sus secretos revelados, él estuvo ahí, él conocía el mar y por eso podía amarlo y defenderlo como lo hizo siempre.

Como lo sigue haciendo desde donde está ahora, porque desgraciadamente desde el 6 de Abril de 2007, dejó de estar entre nosotros . Murió en el mar que tanto amó, bajo un cielo estrellado, con sus aletas y su visor. Saltó al agua simplemente a nadar y la energía de su corazón se agotó. Fue en su mar, en el mejor lugar, en el que él hubiera elegido.

Me siento responsable de escribir estas líneas, por haber sido testigo, en Mayo de 2001, del nacimiento en su mente y su corazón, de los Secretos del Mar, que él escribía con tanto cariño cada semana, y por haber leído cada una de las ediciones antes de que fueran publicadas. Estoy segura de que él hubiera querido que quienes somos sus discípulos, continuáramos su obra, y lo haremos con mucha humildad y respeto, asesorándonos y buscando en su extensa biblioteca de biología marina y submarinismo, un nuevo secreto para revelar. Él quería que todos conociéramos el mar, para que pudiéramos amarlo y cuidarlo como él lo hacía, porque proteger, cuidar, difundir cuando del mar se trataba, para él no eran sólo palabras, eran su forma de vida.

Sus logros profesionales son destacables y muchísimos y es y será un referente obligado en la historia del buceo por sus métodos de enseñanza. Por sus aulas han pasado una cantidad de alumnos cuyo número asciende hoy a 3.850 buzos deportivos desde 1977. Sin duda, todo un récord de alumnos certificados. De sus cursos, han salido Buzos deportivos, profesionales, militares, y bomberos. Siendo en la actualidad, instructor de instructores, la máxima categoría a la que se puede acceder en los sistemas de enseñanza de buceo, otorgado por la S.S.I. (Scuba Schools International)

Dejó un legado inmenso e invalorable, para todos los que lo amábamos, lo seguíamos, trabajábamos, buceábamos y compartíamos tiempo con él. Fue nuestro maestro, nuestro mentor, nuestro guía y siempre nos hacía sentir que era “un compañero más”. Una lección constante de humildad, siendo para nosotros lo “grande” que era, y un orgullo para quienes estuvimos a su lado.

Nunca voy a olvidar especialmente una clase, de mi curso de primer nivel, hace ya muchos años, en la que Tito Rodríguez nos pidió que investigáramos “por qué saltan las ballenas?” No se me había ocurrido jamás que algo así tendría tanto que ver con lo que había ido a buscar yo misma en ese curso de buceo… A partir de ese curso, nunca dejé de estar a su lado y de trabajar con él en el Instituto Argentino de Buceo, que él dirigía.

El dolor pareciera hoy no tener fin. Su familia, sus tres hijos, sus amigos, sus compañeros, no tenemos consuelo. Sus ex alumnos y alumnos, aún hoy no lo creen. Quienes dejan de estar físicamente a nuestro lado, mueren sólo si los olvidamos, y esa es la razón por la que Tito Rodríguez seguirá “viviendo” entre nosotros, porque nunca pero nunca lo olvidaremos. Gracias MAESTRO y hasta la próxima inmersión …

Claudia A. Pastorino

Instr. OWD SSI #37.569

Staff Instituto Argentino de Buceo

“No se puede defender lo que no se ama y no se puede amar lo que no se conoce”

 


“Secretos del Mar” es una Enciclopedia Virtual sobre la vida marina que se recibe semanalmente y en forma gratuita por e-mail

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