Un congreso sobre el necesario desarme nuclear en el mundo actual fue realizado esta semana en Buenos Aires. Representantes de los principales países armados con Bombas Atómicas, deliberaron y difundieron sus opiniones frente a un público ávido por entender a qué estamos expuestos.
Todos aseguraron que esa clase de armas hoy sería inutilizable, por el daño gigantesco que provocaría en el ambiente, del que nadie saldría indemne, porque nadie estaría excento de sus consecuencias, y porque la réplica no se retardaría más que unas pocas horas. Pero nadie está dispuesto a desarmarse.
Inglaterra usó propulsión nuclear en sus submarinos agresores en agua Argentinas en 1982. Patrullan sin autorización el Mar Argentino. Tenían misiles con capacidad de transportar bombas atómicas. Dependían de las decisiones de la misma loca que ordenó atacar al Crucero General Belgrano sin cualquier aviso, fuera de la zona de exclusión, de la que se podía esperar cualquier cosa, como de Galtieri.