Hay toda una actitud no sólo juvenil, de prescindencia, de indiferencia, que permite hacer, como si el país nuestro no nos perteneciera, mientras hay una cantidad de diferentes mafias actuando que en muchos aspectos se apropiaron del país, o están intentando hacerlo. Ejemplos: redes de prostitución, de trata de personas, de tráfico de drogas, de tráfico de armas, de medicamentos especiales, de compras del Pami, de compras de hospitales, de las fuerzas armadas, de permisos de pesca, de permisos de minería, y de influencias en organismos del estado, de contrabando, de lavado de dinero, de comunicación, de política partidaria, piratas del asfalto, de la construcción, de manejo del ambiente, de la basura, y otras, TODAS CON ESLABONES ENTRE ALTAS AUTORIDADES MUNICIPALES, CON COMPLICIDAD DE POLICÍAS Y DE LOS GOBIERNOS PROVINCIALES, JUECES, FISCALES, SENADORES, DIPUTADOS Y RESPONSABILIDAD DEL GOBIERNO NACIONAL, por acción y omisión. Cuando alguien lo denuncia o lo quiere enunciar, suele correr riesgos de su vida, y entonces se produce un GRAN SILENCIO CÓMPLICE, todos callamos, todos no decimos.
Nosotros proponemos cantar. Otra vez, en defensa del país, que es nuestro.
Es simple, cuando se canta el HIMNO NACIONAL CADA VEZ EN VOZ MÁS BAJA, y se dice LOS LAURELES QUE SUPIMOS CONSEGUIR, se habla de las glorias pasadas, MERECIDAS POR OTROS, esas que se suponen MERECIDAS sin nombrarlas o que aunque no lo fueran tanto, son RECONOCIDAS como tales, y si fueron bien ganadas por acciones honrosas realizadas en siglos anteriores, están cada vez más distantes y son cada año menos conocidas.
Por tal motivo deseamos proponer cambiar UNA PALABRA de la letra de nuestro actual himno nacional, no es cambiar la tradición, ni incidir en el pasado, no hace para ello ninguna falta alterar la música, y consiste apenas en colocar SEPAMOS en lugar de SUPIMOS, lo que cambia bien el significado del total, y en vez de vivir de glorias pasadas, cada vez menos reconocidas, intentemos lograr GLORIAS FUTURAS, todo un cambio de actitud.
Que cada joven argentino se enfrente a su necesidad de construir glorias propias, no sólo cantar por las que OTROS lograron en el pasado.
Por Pablo Luis Caballero, FILATINA.
El 30 de marzo de 1900 se sancionó un decreto para que en las festividades oficiales o públicas, así como en los colegios o escuelas del Estado, sólo se cante la primera y la última cuarteta y el coro de la canción sancionada por la Asamblea General del 11 de mayo de 1813.
(Versión original)
Letra: Vicente López y Planes
Música: Blas Parera
Coro
Sean eternos los laureles
que supimos conseguir:
Coronados de gloria vivamos
O juremos con gloria morir.
Oid ¡mortales! el grito sagrado:
¡Libertad, libertad, libertad!
Oid el ruido de rotas cadenas:
Ved en trono a la noble Igualdad.
Se levanta a la faz de la tierra
Una nueva y gloriosa Nación:
Coronada su sien de laureles
Y a su planta rendido un León.
Coro
De los nuevos campeones los rostros
Marte mismo parece animar;
La grandeza se anida en sus pechos,
A su marcha todo hacen temblar.
Se conmueven del Inca las tumbas
Y en sus huesos revive el ardor,
Lo que ve renovando a sus hijos
De la Patria el antiguo esplendor.
Coro
Pero sierras y muros se sienten
Retumbar con horrible fragor:
Todo el país se conturba con gritos
de venganza, de guerra y furor.
En los fieros tiranos la envidia
Escupió su pestífera hiel
Su estandarte sangriento levantan
Provocando a la lid más cruel.
Coro
¿No los veis sobre Méjico y Quito
Arrojarse con saña tenaz?
¿Y cual lloran bañados en sangre
Potosí, Cochabamba y la Paz?
¿No los veis sobre el triste Caracas
Luto y llanto y muerte esparcir?
¿No los veis devorando cual fieras
todo pueblo que logran rendir?
Coro
A vosotros se atreve ¡Argentinos!
El orgullo del vil invasor,
Vuestros campos ya pisa contando
Tantas glorias hollar vencedor.
Mas los bravos que unidos juraron
Su feliz libertad sostener.
A esos tigres sedientos de sangre
Fuertes pechos sabrán oponer.
Coro
El valiente argentino a las armas
Corre ardiendo con brío y valor,
El clarín de la guerra cual trueno
En los campos del Sud resonó;
Buenos Aires se pone a la frente
De los pueblos de la ínclita Unión,
Y con brazos robustos desgarran
Al ibérico altivo León.
Coro
San José, San Lorenzo, Suipacha,
Ambas Piedras, Salta y Tucumán,
La Colonia y las mismas murallas
Del tirano en la Banda Oriental;
Son letreros eternos que dicen:
“Aquí el brazo argentino triunfó.”
“Aquí el fiero opresor de la patria
Su cerviz orgullosa dobló.”
Coro
La victoria al guerrero argentino
Con sus alas brillantes cubrió,
Y azorado a su vista el tirano
Con infamia a la fuga se dio;
Sus banderas, sus armas se rinden
Por trofeos a la Libertad.
Y sobre alas de gloria alza el pueblo
Trono digno a su gran majestad.
Coro
Desde un polo hasta el otro resuena
De la fama el sonoro clarín.
Y de América el nombre enseñado,
Les repite ¡mortales! Oíd:
¡Ya su trono dignísimo abrieron
las Provincias Unidas del Sud!
Y los libres del mundo responden:
¡Al Gran Pueblo Argentino, Salud!
(Versión que se canta actualmente)
Letra: Vicente López y Planes
Música: Blas Parera
Oid Mortales, el grito sagrado:
¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad!
Oid el ruido de rotas cadenas:
Ved en trono a la noble Igualdad.
Ya su trono dignísimo abrieron
las Provincias Unidas del Sud,
y los libres del mundo responden
¡Al gran Pueblo Argentino salud!
Coro
Sean eternos los laureles
que supimos conseguir:
coronados de gloria vivamos
o juremos con gloria morir.
Fuente: Museo de la Casa Rosada,
Área Biblioteca
Instituto de Musicología