SEGURIDAD ES OTRA COSA.
Nos preguntamos en su momento, en cartas públicas de FILATINA a las autoridades, aun hoy SIN RESPUESTA, y ahora repetimos…
La situación continúa,la inseguridad parece perpetuarse. Muchos hablan de la inseguridad. Robos, asaltos, secuestros, salideras. Hay otras inseguridades que son peores, porque son desencadenantes. Estafas, corrupción, contaminación, complicidades, impunidad.
La gente en los barrios alejados y el conurbano bonaerense no sabe la calidad de agua que toma: pero tiene en algunos casos hasta metales pesados, que se incorporan a los organismos en forma sensible. Las obras de saneamiento necesarias para resolverlo, cloacas y plantas de tratamiento, hasta la fecha no se harán. Limpieza del Riachuelo: la plata necesaria ya se gastó varias veces y no se resolvió el problema. La plata que es de los jubilados también se gasta en tra cosa.
La materia fecal así como los desperdicios de toda índole, se arrojan impunemente a los arroyos, ríos y lagos, sin sanear, como si éstos fueran cloacas, las que deberían desembocar en PLANTAS DE TRATAMIENTO. Se sabe y no se hace.
La plata se usa para campañas, negociados, valijas viajeras cargadas con 6 millones de dólares presidenciables, sobreprecios, coimas, compras innecesarias, gastos indebidos, repartijas y demás.
El agua de los ríos donde se proveen las comunidades originarias, que usan para tomar, para beber los animales, también se usa para riego, de las frutas y verduras que consumimos. Siguen contaminándose a diario rápidamente. por el agua, por la acción de plaguicidas, otros agroquímicos de la producción agroganadera, o con mercurio, arsénico y cianuro, de la producción minera.
Toda la riqueza generada con la minería se lleva al exterior, queda en muy pocas manos, más que la agropecuaria. Además se repartirían coimas locales a gobernadores, concejales, intendentes, ministros, diputados, senadores y demás, para que ésto así suceda y no se ventile: aquí apenas se pagan unos cuantos sueldos, mientras los minerales desaparecen, se exportan como por un embudo sin fin. No pagan por el mineral que se llevan, ni pagan un canon razonable por su extracción. Dejan un pasivo ambiental social y sanitario espantoso, además de llevarse todo.
Es un robo de dineros que son necesarios aquí para erradicar la pobreza, para capacitar a la gente para el progreso individual o conjunto, para generar el trabajo necesario con inversiones genuinas, locales, de la gente, para la cosntrucción de un país distinto, que nos incluya a todos, para que la gente no se vea sumida en la desesperanza y no esté proclive al consumo de drogas o alcohol.
PARECERIA COMO SI LAS AUTORIDADES, SABIÉNDOLO,
OBRASEN EN CONSECUENCIA PERO PARA PEOR.
>>>>>>>>>>>>>>>>LO QUE HABÍAMOS ESCRITO>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>
Con D’Ellía o Blumberg, ¿a cuál marcha voy?
La inseguridad (no es lo mismo que miedo a la delincuencia o a la violencia) no sólo está dada por la pobreza: es por la falta de perspectivas y posibilidades de progreso; también existe por el accionar de los delincuentes que pululan con facilidad. Ellos no son <sólo gente pobre>, sino que los peores son los ricos delincuentes económicos con contactos en las comisarías, y los políticos que manejaron el país, desde los medios masivos de comunicación, las fuerzas armadas, los ministerios, el gobierno nacional y de las provincias, muchos de los intendentes, las oficinas de grandes negocadios con el estado y a costillas del estado, los que rifaron la grandes empresas nacionales, los que robaban en el PAMI, los que contraminaban para que ahora haya que pagar miles de millones a unos vivos otra vez para descontaminar, para cobrar gigantescas sumas sin limpiar el Riachuelo, y todo lo demás que se está ensuciando…, los que contrabandeaban en ambos sentidos, los que sabiendo que había hambre y se seguía llevando a la miseria a millones de Argentinos, continuaron sembrando corrupción e impunidad, los que permiten la entrada de la droga, la ligereza en la capacitación y enseñanza escolar. Con los espacios ganados por la corrupción desde los más altos niveles de gobierno. Con el contubernio generalizado de toda clase de autoridades que estipuló reglas de juego favorables para la impunidad. Y continúan todavía pese a las denuncias reiteradas. Con complicidad de los jueces, fiscales, senadores, diputados, ministros, intendentes, secretarios, periodistas, y la vista nublada de gran cantidad de población que no reaccionó bien ni cuando le robaron los hijos, las esperanzas, los ahorros. A tantos otros le robaron los empleos, sus pertenencias, su pequeño capital familiar, las posibilidades de desarrollo propias y de sus hijos, el futuro, las posibilidades, las esperanzas, la voluntad de hacer. ES NECESARIO UN CAMBIO URGENTE.
Pablo Luis Caballero
Resumen de trabajo en desarrollo de FILATINA
Fundación Integradora Latinoamericana Ambiental
Seguridad es mirar para ambos lados antes de salir de casa, dijo el disertante, no pude callar y lo contradije: seguridad es no tener que mirar antes de salir de casa. La seguridad es mucho más de lo que la mayoría hoy supone. Para estar uno seguro deben estar seguros todos. Estar seguro no es vivir tras las rejas, sino que no haya que tener rejas.
¿Es un problema de seguridad? ¿Qué es seguridad? Que nuestros hijos tengan ropa y alimento adecuados, no alcanza, que tengan acceso a instrucción de excelencia, tampoco, pero aunque nada de esto tengan, tienen derecho a poder acceder a trabajos dignos bien remunerados. ¿Dónde los hay? ¿Cuál esfuerzo paterno sería suficiente? ¿Qué más se espera de esta parte de una sociedad tan diezmada?
Bueno, hay conversaciones interesantes. Hay 4.000.000 de argentinos que estando con trabajo no alcanzan al nivel de una vida apropiada. Hay 8.000.000 de argentinos que estando sin trabajo, no tienen alimentación adecuada, no tiene acceso a información imparcial, no tienen acceso a la cultura, ni a la instrucción, no tienen acceso a su salud, no tienen forma de hacerse atender por un odontólogo y se están quedando sin dientes. Sus hijos son numerosos, si van a la escuela es porque algo allí pueden comer, de aprender se habla poco, de llegar a un nivel apropiado, nada: un nivel de excelencia, ¡qué es eso. No tienen perspectivas de mejora en un medio que los obliga a dedicarse a buscar latas, vidrios, plásticos, cartones, papel de diarios que no pueden leer. Algunos optan por robar cables de luz para vender el cobre. Sin sueldo, sin poder vender directamente sin intermediarios parasitarios que se queden con una tajada muy grande. Estos compatriotas están presos de un sistema que desde hace más de 10 años los expulsó, deterioró sus fuentes de trabajo y cobran la suma irrisoria que les obliga a ser esclavos de su contacto político, creándose una dependencia clientelar que les impide escapar de esa esclavitud miserable que es vivir en un país que exporta alimento para 390 millones y no puede garantizar la alimentación de sus escasos 40 millones. Sus familiares no podrían juntar como para enviarlos a estudiar o vivir a España, ni se sabe si eso los podría salvar. Ni es su meta siquiera. Algunos deambulan buscando, otros ya no buscan más. La droga prolifera, los que la venden progresan, ellos, no. Los resignados merecen tratamiento psicológico, apoyo moral y financiamiento de su salud, de su emprendimiento, de su casa. Se están acostumbrando a ocupar lugares que son de otros. La educación que tenían sus padres se fue perdiendo con ellos, carecen de ciertos principios, porque se han visto obligados a sobrevivir en medios adversos, hostiles, perversos, escuchando mentiras hasta de sus gobernantes. Dónde se entremezclan los que lograron mucho con los que no tienen nada. Y mucho esa situación no se puede mantener. ¡Ya lleva tantos años!. Unos usan a los otros para servirles, potenciando sus diferencias, incrementando la perspectiva de diferencias mayores para la generación siguiente. En este contexto, esta gente ve muy a la distancia, que hay una constitución nacional que declara, pero no se cumple. Es como las mejores: ofrece la igualdad de oportunidades, mientras se deja ver claramente que en el país no existe ni se busca seriamente poder llegar a garantizar esa situación que sería tan favorable a quienes hoy todavía tienen menos posibilidades. Nada hay nuevo en esto. La reiteración cansa. Las consecuencias están a la vista. O nos ponemos a resolver el problema que es de todos entre todos, o que siga la situación así, donde está cada uno por las suyas, cada quién se ocupa de mejorar su propia situación y que lo demás se postergue para cuando sea. Ley de la selva, capítulo 2, pág 3, opus 4. Ya hay quienes parecen preferir que los rapten para abuso y los lleven para al menos ser esclavos sexuales, porque a lo mejor logran estar mejor que ahora. La situación es desesperante. Recuerden que en un mismo día y separados por tres cuadras, se hicieron 2 marchas que son opuestas por la seguridad. Pasó el tiempo, pero la disyuntiva es la misma. De los unos y los otros. Y fue en Buenos Aires, donde se sabe que se está mejor, porque no es así en toda la Argentina: en algunos sitios es aun peor.
Pablo Luis Caballero.
FILATINA.
Fundación Integradora Latinoamericana Ambiental.