Mataron a Aldo Garrido, un policía que sí era muy querido entre los vecinos que lo conocían.

de

¿Un recién salido de la cárcel? ¿Otra vez reincidente y hay que descubrir su incurabilidad con el costo de otra vida? ¿Cuál es el juez que lo dejó libre? ¿Cómo es la ley para estos casos? ¡Quienes la van a hacer cumplir!

Otra vez mataron un policía. Esta vez la sociedad abiertamente lo lamenta, lo llora. Es un policía bueno. Está bien que se lo recuerde y llore. Sale en todos los medios masivos de comunicación. Muchos otros policías mueren cada año, mes por mes. ¿Todos saben de esos otros policías? Saben de la maldita policía que no está ausente, pero reconocen a un policía bueno como éste, por sus actuaciones, cuando está en servicio, por su vocación de servicio, en el conocimiento de su comportamiento diario, se le hacen honores ciudadanos… esta vez tarde, ya muerto. Asesinado.

Los derechos humanos. Todos dicen en estos casos que están ausentes los DERECHOS HUMANOS. No saben lo que dicen. Lo que llaman derechos humanos es lo que se ganó, en cierto círculo ciudadano (esa gente…) generalmente descalificado, en mucho tiempo de lidiar, con un esfuerzo arriesgado descomunal, frente a una resistencia enorme de las autoridades y de la prensa en sentido contrario. Con ayuda de vecinos y conocidos solidarios, de abogados jugados, inicialmente renuentes a enfrentarse al aparato oficial que los señala, acosa y evita. La gente que despectivamente habla de la ausencia de los derechos humanos lo suele decir desde la comodidad prescindente de la protesta, no siempre anónima, no desde la intervención osada en defensa de esos derechos. Y esa intervención debe ser previa, no alcanza para evitar las desgracias si es a posteriori, hacerlo posteriormente a los hechos lamentados, no evitará los lamentos.

Somos hijos del NO TE METÁS. LA GENTE es muy reacia a intervenir, no lo hace si la desgracia sólo le toca al vecino, si al que roban o matan es al otro. Vive a la defensiva y preocupada por la seguridad, pero la mayoría sólo se mueve cuando es algún conocido directo, familiar o amigo, cuando es alguien del barrio, allí se comienzan a ocupar un poco, porque se sienten tocados como si fuera a ellos mismos, y es sólo por unos días. Luego se le pasa, debe volver a sus actividades diarias, se acaban sus vacaciones para ésto, y todo sigue igual.

Los que deberían ocuparse porque se les paga para eso, no lo hacen bien. sólo de a ratos la justicia funciona. Muchas veces tarde, casi siempre DESPUÉS DE LOS HECHOS, NO EN PREVENCIÓN.

Los derechos humanos fueron conquistados a través de enormes esfuerzos de participación, también por familiares directos, por acosados y víctimas, venciendo las enormes vallas interpuestas por la fuerza grande de quienes los incumplían, que generalmente se habían apropiado de estamentos a los que llamamos LA AUTORIDAD, y por ende cuentan con LA FUERZA PÚBLICA, esa de la OBEDIENCIA DEBIDA.

Hablo desde la experiencia de participación durante años en cuestiones ambientales, donde hay asesinatos a mansalva, hay muertes lentas como por tortura, hay enfermedad provocada, hay muerte por interés y por encargo. Y LA GENTE NO PARTICIPA PARA EVITARLO. Nos dejan solos a los que solemos intentar intervenir para cambiar resultados. No es lo mismo que blá blá. Por blá blá no pasa nada, ni te matan ni se producen cambios en beneficio del ambiente: todo sigue igual. Es cuando se quiere realmente cambiar las cosas que hay reacciones violentas. Por eso sufrimos impunemente amenazas, atentados, supresiones, agresiones, escarmientos, accidentes, intentos de robo con desgraciado final, desapariciones. No quiero sólo comparar, sino advertir a todos lo que pasa, cómo y porqué pasa, para que se sepa y para que cada uno decida si va a seguir en la comodidad de la protesta callejera, o desde su cada vez más inseguro encierro entre puertas y ventanas con rejas, o va a intervenir en forma algo EFECTIVA para que la cosa cambie.

Pablo Luis Caballero.

FILATINA.

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Una respuesta para “Mataron a Aldo Garrido, un policía que sí era muy querido entre los vecinos que lo conocían.”

  1. Gustavo Montiel Dice:

    El Tte Aldo Garrido fue asesinado cobardemente el 17feb09 en el cumplimiento del deber, en un acto de servicio. Decir que él ha sido mucho más que un policía, es decir poco.

    Fue un amigo de todos en el centro de San Isidro, respetado como policía y como hombre por sus condiciones personales. Su mejor arma era la sonrisa y la franqueza, su llanura y don de gentes, su patriotismo a carta cabal. Verlo parado al pie del mástil en el centro de San Isidro saludar a la bandera cuando era izada o arriada, en forma viril y marcial.
    San Isidro no perdió un policía más, los perdimos todos los argentinos incluso aquéllos que no lo conocieron. Jamás baldón alguno rozó ni manchó su foja de servicios.

    Públicamente reconocido por los vecinos y la Cámara de Comercio en reiteradas oportunidades.
    Gozó del aprecio y cariño de todos, pero hoy engrosa la estadísitca de efectivos de la Fuerza caídos en servicio.

    ¿¿¿Habrá para él derechos humanos o sólo existirán para sus asesinos???.
    No sólo nos roban y nos matan sino que nos quitan a aquéllos a quienes queremos, respetamos y apreciamos.

    ¿¿¿Dónde están los Jueces garantistas???¿¿¿Dónde está Zaffaroni y sus propuestas despenalizar la droga???

    ¿¿¿Cuántas veces hemos leído que asaltantes, violadores y asesinos, actuaron bajo los efectos de la droga o el alcohol y que por lo tanto no podía comprende la criminalidad de sus actos o dirigr sus acciones???? Mientras tanto ellos siguen matando, violando y asesinando porque simplemente las leyes que hacen ¿¿nuestros?? legisladores y los jueces que deben aplicarlas exoneran a los delincuentes por aplicación de la ley penal que torna a los que violentan la ley como “inimputables”.

    Hay derechos humanos para los victimarios pero no para las víctimas, esa es la cruda y palpable realidad. ¿O será que al Tte Aldo Garrido lo mató la “sensación de inseguridad”?

    Mientras tanto, el caso Garrido es noticia hoy pero dentro de poco quedará sepultada su memoria por las futuras eleccione de octubre. Ya no se hablará más de él y su heroico sacrificio en la protección del bien común. Porque precisamente nuestra dirigencia politica lo que menos hae es proteger el bien común, dado que anteponen su interés individual o partidario al bienestar general.

    La paz se hace real y efectiva cuando la sociedad en su conjunto desarrolla todas sus actividades, individuales y colectivas, en una cómoda y aceptable tranquilidad. Respondiendo a un concepto de orden grato y sereno, en el cual las libertades y los derechos se encuentran debidamente protegidos, y los riesgos apropiadamente neutralizados. San Agustín definió la paz como “tranquilidad en el orden”, y Pío XII como la “serena y segura tranquilidad en el orden”.

    No existe el ius iniustum o derecho injusto, pues la ley que así sea sancionada y crea el derecho, es intrínsecamente perniciosa y como tal debe ser abrogada por otra ley o por la costumbre (desuetudo).

    Por eso es necesario ejcutar acciones concretas de alcance individual, institucional o colectivo, como ser, que:

    01) la plazoleta en la que está el mastil en el centro de San Isidro reciba el nombre de Tte Aldo Garrido.
    02) las fuerzas policiales cuenten con el equipamiento y en especial el adiestramiento neesarios para asegurarnos la tranquilidad de vivir en paz con nuestras familias en nuestros barrios, los docentes tengan haberes dignos y escuelas en condiciones para nuestros hijos con calidad en la enseñanza, jueces probos y justicia digna, sistemas de salud asegurados y podríamos enumerar todas las garantías constitucionales que contempla la CN.
    03) cuando nos vengan con los discursos de las garantías individuales empecemos a preguntarles a los candidatos, cuándo van a hacer efectivas esas garantías para los ciudadanos comunes frente a la delincuencia que el sistema protege y hace proliferar.
    04) los sanisidrenses en particular y el pueblo de la Nación Argentina en general, nos planteemos seriamente, si no está cercano el momento de gritarle a las autoridades, fuesen del orden municipal, provincial o nacional que con cada día que pasa, con cada robo que se haga, cada violación que se cometa, cada muerto que tengamos, cada secuestro que se produzca, cada policía que nos asesinen, no están exigiendo de “NOS EL PUEBLO DE LA NACION ARGENTINA”, preparar una nueva FUENTEOVEJUNA para que los dirigentes políticos entiendan que estamos hartos de esta situación de oprobio y sometimiento a los devaneos y demagogias de la política y que por tanto, o ellos rectifican el rumbo o lo tendremos que hace nostros mismos, con los medios a nuestro alcance y que la ley y la Constitución Nacional nos brindan.

    Dicen que no hay peor sordo que el que no quier oir ni ciego que el que no quiere ver….

    Que Dios tenga en su Gloria al Tte Aldo Garrido.
    Que Dios bediga y proteja a Argentina.

    Gustavo Montiel
    gustavomontiel762@hotmail.com

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