ES ASÍ CUANDO UN DISCURSO POLÍTICO NO SE HACE PARA EL APLAUSO INMEDIATO, SINO PARA MOTIVAR LA “ENTENDEDERA” DE LOS OYENTES: DECIR LO QUE SE DEBE Y NO SÓLO LO QUE LA AUDIENCIA PRETENDE ESCUCHAR.
Durante muchos años los discursos de nuestros principales dirigentes políticos fueron especialmente subyugantes para las “autoridades” europeas y norteamericanas que “nos” iban a escuchar. De aquellos discursos donde se autoponía el yugo frente al mundo y salía por TV.
No sólo en períodos nefastos de relaciones carnales, sino en muchas otras ocasiones donde daba vergüenza ajena ver cómo se succionaban las medias de los otros dirigentes extranjeros de países de economías sobresalientes, sometiendo (como sigue sometido) a nuestro país a los designios de las economías extranjeras.
<El discurso ahora ha cambiado> <no aun los hechos>. Pero todavía es posible que nuestras autoridades electas se animen a seguir un trecho más y comenzar a transitar por el camino que esperamos, hacia una independencia más real - una soberanía verdadera. Las solicitudes frecuentemente reiteradas por el actual gobierno y la ciudadanía, de conversar sobre la soberanía en Malvinas es apenas un comienzo “aislado”, un distractivo importante apenas entre tantos otros temas que vulneran nuestra soberanía y nos perjudican enormemente, de los que habría que estar hablando.
Se puso de manifiesto en el discurso de la presidente argentina, la desobediencia de los países más poderosos a las resoluciones de la ONU y la imposibilidad de continuar con un sistema injusto donde las reglas las cumplen los pobres y en cambio no los ricos. Es peor, dijo, que un sistema sin reglas. OBS: ésto debería extrapolarse a los ámbitos locales donde hay toda clase de excepciones que benefician a los más ricos, o a los ladrones de guante blanco que hayan robado suficiente.
En el discurso presidencial se tocaron entre otros, temas importantes: la xenofobia, por ejemplo. La presidente expresó su incredulidad frente al pensamiento de quienes cuando circunstancialmente les va mal, en diversos países, ya sea por la situación generalizada actual o por otras situaciones previas, les parece que es porque hay trabajadores en su país de otro color raza o nacionalidad.
Vale la pena leerlo, para poder <sentir su sentido>, lo tiene. Esperamos que las actuaciones de aquí en más, continúen en la dirección que se dice, como un preanuncio, en el discurso.