Interesante cita que encierra una propuesta, que pocos toman como posta para acelerar el proceso hacia el cambio para un mundo mejor. Peripecias de unos pocos, malabares de unos cuantos, no alcanzan para que la Sociedad tome Conciencia de sus problemas, para Integrarse, para separar los crápulas que la agreden, que desean apropiarse impunemente de los bienes que corresponden al conjunto, mediante coimas, atentados, leyes benignas o tendenciosas, con todo un bagage de métodos para los que hay organizaciones mafiosas que trabajan. Se sigue pensando en LA AUTORIDAD como en los siglos pasados, cuando se tenían que soportar desde impúdicos tiranos hasta voraces caudillos, que hacían las veces de los más modernos capomafias, o hasta de los corruptos jueces, senadores, diputados, gobernadores, ministros, secretarios, presidentes, que se comportan por el filo donde la ley se entreborra y los fueros les permiten soslayarla, en beneficio personal o de sus testaferros, a veces en concordancia con las mafias actuantes que se disputan trozos del poder, que se disputan mercados, que usan la corrupción como método, la impunidad como llave, la ley vigente orquestada y menejada a su antojo, como excusa.
Será Justicia.
Que Dios y la Patria lo demenden.
Y otras frases huecas hechas a imagen de una sociedad que se conforma con votar cada tanto creyendo que de esa manera participa, cuando así soslaya las determinaciones más importantes dejando que decidan quienes detentan verdaderamente el poder, que son quienes dejan dinero para las campañas, quienes acuerdan negociados, ventajas, sobreprecios, verdaderas estafas disimuladas entre tanta legislación construida a su medida.
Armas, drogas, medicamentos (altísimos precios de los oncológico, costos de las vacunas masivas, precios por dosis de cada medicamento), todos son parámetros que sirven para conocer los negociados inherentes que implican la extracción de enormes caudales a una población bastante inerme y crédula, incapaz de imponer sus puntos de vista si los tiene o de desarrollarlos si no los tiene. Y así pasan los años, las generaciones, y suceden las vidas.
ATENCIÓN: Si se encuentran entre los funcionarios electos o de carrera, personas bien intencionadas y honestas, es imperioso valorizarlos, rescatasrlos, preservarlos, porque el sistema imperante tiende a incorporarlos a sus huestes para asimilarlos a su proceder habitual o expulsarlos.
Reflexiones 2008 de Pablo Luis Caballero.
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