La cifra de la defraudación duplica lo que el gobierno nacional pretendía recaudar con la Resolución 125 y tiene como protagonista al único gran actor que quedó en las sombras: las multinacionales exportadoras de granos, a quienes nosotros señalamos desde marzo con la denuncia penal que presentamos con Claudio Lozano y todas las declaraciones y documentos, de los cuales los más importantes aquí adjuntamos. Semanas después Mario Cafiero y Ricardo Monner Sans ampliaron la denuncia penal y en la votación de la Cámara, Lozano fundamentó que no acompañaba el proyecto oficial por la negativa de incluir el pedido de investigación. En consecuencia, Proyecto Sur no tuvo otra alternativa que presentar el proyecto propio para no asociarse a la impunidad y la estafa. Recién hoy se la empieza a reconocer y el gobierno nacional comenzó a tomarla en cuenta.
2. La estafa consistió en que a fines de 2007, las Cerealeras- Exportadoras de granos y derivados presentaron falsas Declaraciones Juradas de Venta al Exterior (DJVE) por más de 23 millones de toneladas de soja que todavía no habían comprado, adelantándose a un eventual aumento de retenciones. Esta operación se realizó con la complicidad de funcionarios del gobierno nacional y ha tenido como uno de sus principales beneficiaros al senador cordobés del Frente para la Victoria, Roberto Urquía, dueño de un monopolio exportador privado, la Aceitera Gral. Deheza que, además, recibe el 4% de subsidio a sus exportaciones de aceite. Llama la atención que la maniquea visión con que se ha abordado este tema hizo olvidar a todos esta denuncia y se ocultó las propuestas avanzadas que traía el proyecto que presentamos junto con otro diez diputados para profundizar las retenciones móviles y capturar las rentas extraordinarias para su justa distribución. Lo más notable de todo, es que buena parte del país creyó que se estaba tratando en el Congreso de la Nación una ley que iba a dar beneficio a los sectores postergados del escenario rural, cuando se estaba votando una resolución cuyo efecto se extendía sólo hasta octubre y no resolvía de ninguna forma el conflicto desatado. El paroxismo y delirio fue tan grande que el presidente del Partido Justicialista puso en juego la continuidad del gobierno nacional y, según los trascendidos, hasta consideró pedir a la Presidente que renunciara a su cargo.
3. Proyecto Sur nunca aceptó considerar que había dos bandos excluyentes en la contienda. Desde un inicio, dijimos que la línea de polarización política estaba mal trazada, porque dejaba afuera del conflicto a las multinacionales exportadoras (Dreyfus, Molinos Bunge, Cargill, Nidera, ADM, Aceitera Gral. Deheza,) que se llevan un tercio de la renta agraria y estafan al fisco con exportaciones en negro y tercerizadas. Denunciamos a la Sociedad Rural, al lock out patronal y a las reprochables medidas de desabastecimiento que duraron meses y perjudicaron al pueblo. Dijimos también que entre el gobierno y ‘el campo’ estaba el pueblo argentino que reclamaba una pronta y verdadera solución al conflicto. La ‘cinchada’ tuvo que prolongarse más de 100 días para que el gobierno comprendiera que debía girar el tema al Congreso. Las retenciones móviles -tal como las establecía la Resolución 125- no cayeron sólo por la conjura de la reacción. La verdad es que el gobierno, con mayoría parlamentaria, fue traicionado por los hombres de sus propias filas que fueron incorporados por el mismo Kirchner en su Frente Para la Victoria, como Romero, Schiaretti, Reutemann, etc. El voto del vicepresidente Cobos fue el último eslabón de una larga cadena de inconsistencias y traiciones.
4. No perdamos las energías en un desorientador maniqueísmo. Es necesario construir una gran alternativa para el país. Estamos ante la oportunidad de construir un Proyecto Agropecuario Nacional, cuyo actor principal, junto a los pequeños y medianos productores (pequeña burguesía agraria, campesinos, indígenas, trabajadores rurales), es el Estado, a través del restablecimiento de las Juntas Nacionales de Granos y Carnes, monopolio público del comercio exterior, líneas de créditos baratos, el INTA y las universidades aportando semillas y tecnología, quien puede contrarrestar la destructiva tendencia al monocultivo sojero. Se ha logrado debatir con profundidad y se ha avanzado muchísimo en el conocimiento del tema agrario. Hay presentados en el Parlamento iniciativas y proyectos que establecen retenciones móviles minuciosamente segmentadas, ley de arrendamientos, entre otros. El gobierno nacional tiene la oportunidad de reconstruir el consenso para un verdadero proyecto agropecuario que procure el repoblamiento del campo y la soberanía alimentaria de los argentinos. Allí está la propuesta y predisposición de Proyecto Sur para confluir con otras fuerzas en un gran camino de reconstrucción. Esperamos que el gobierno nacional oiga y tome nota de estos aportes.
Fernando ‘Pino’ Solanas 22 de julio de 2008
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B. ¡Basta de Hambre!!!
Que el conflicto que enfrentó al gobierno kirchnerista y a los sectores del campo –dirigidos por la gran patronal agraria- es una disputa ajena a los trabajadores, a los sectores populares y a los propios pequeños agricultores lo mostró la represión del Lunes 7 al movimiento desocupado por reclamar contra el hambre y la inflación así como la definición de los actores rurales ante la misma. Treinta días antes también se reprimió a los hambrientos en <Jujuy, desnudando no sólo esto sino también que la pretendida redistribución de la riqueza no es más que un buen slogan publicitario. Mientras se nos reprimía por exigir salario social y una vida digna, la “Presidente” anunciaba aumentos a las FF. AA.
La derrota del gobierno en el Senado a manos de los sectores más conservadores y concentrados de la economía preanuncia una escalada de medidas antipopulares como el desarrollo de una crisis política en la que nuestra clase y nuestro pueblo deben intervenir en forma independiente.
El Domingo mismo se discutía en Olivos un tarifazo en el transporte y un ataque a las condiciones de vida de los trabajadores.
Habíamos denunciado que gane quien gane –y aún con un arreglo intermedio- los costos recaerían sobre la espalda de los asalariados. Que las “compensaciones” al capital las pagábamos y pagaríamos con más privaciones. Que no sólo los monopolios del agro, sino también los petroleros y los de todo orden ejercían la liberación de precios y tarifas con el amparo del gobierno. Y lo fundamental, que en la Argentina de hoy el verdadero problema es el hambre y la inflación que golpea las puertas de millones de familias y no el conflicto “campo-gobierno”, que si bien no era ajeno a nuestra situación, ya que agrava la miseria existente, terminaba distrayéndonos del verdadero problema.
Dicho conflicto no podía terminar de otra manera, pues no existía un actor que representara los intereses del pueblo trabajador. Por ello el gobierno debió recurrir al clientelismo para movilizar, lo que prueba cuan lejos está la inmensa mayoría del pueblo de sentir a éste como su gobierno.
Un verdadero gobierno popular habría asentado su defensa en la movilización producto de la distribución de la riqueza; pero aquí asistimos a lo contrario, al sostenimiento permanente de una política de concentración de la misma
Estamos por la socialización de la riqueza, para que esta llegue a los trabajadores y el pueblo, conquista a la que solo es posible acceder, con una fuerte lucha. La situación abierta la semana pasada sólo puede entrañar más inflación, menos presupuesto para salud y educación, para viviendas populares como para todos los derechos universales del pueblo; agravando la denuncia de la propia UNICEF de que en nuestro país mueren 25 niños menores de 1 año por día por desnutrición.. Como ejemplo de esto en La Matanza en 2006 murieron 320 niños menores de 1 año por falta de alimentación adecuada; mientras que en el 2007 la cifra de muertes trepo a 347 infantes.
Es por ello de suma importancia organizarnos para ganar las calles y así desbaratar el ataque que se planea sobre las condiciones de vida de las y los trabajadores argentinos.
Por ello de lo que se trata es de una salida para los trabajadores, el pueblo y los pequeños agricultores y no solo de la tasa de retenciones a un sector. De lo que se trata es de luchar por un aumento general de salarios como en los planes asistenciales, el congelamiento de precios, la eliminación del IVA de los productos de la canasta familiar, en camino a la estatización de la propiedad terrateniente para ser explotada por los trabajadores y pequeños chacareros, repoblando el campo vaciado por el modelo sojero y garantizando la soberanía alimentaría. Se trata de recuperar el control de nuestros recursos naturales y estratégicos.
Las cúpulas de la CGT capitaneada por Moyano y sectores sindicales encabezados por Yasky apoyan al gobierno, al igual que las organizaciones populares cooptadas hoy como aparatos clientelares y como fuerza de choque. La burocracia sindical rural y Barrionuevo apoyan a la gran patronal agraria; pero ninguno –ni la CTA hasta ahora- convoca a movilizarnos contra el hambre y la inflación creciente. Por eso impulsamos asambleas en todos los barrios , lugares de trabajo y de estudio.
Se hace imprescindible organizar una marcha federal, contra el hambre, el saqueo y la inflación.
Esta es nuestra propuesta para que la clase trabajadora y el pueblo intervengamos con nuestras reivindicaciones y con una posición independiente en la crisis: estatización de todo el comercio exterior para volcar la enorme riqueza de la explotación minera, pesquera, petrolera y agropecuaria a la industrialización del país, a los derechos básicos y fundamentales del pueblo, a la red ferroviaria que no tenemos, (y no para el tren bala), por el cese del pago de la deuda externa con el mismo fin, garantizando un plan de obras públicas y viviendas populares que acabe con la desocupación, la falta de techo y los alquileres impagables.
Por ello consideramos que todos los sindicatos y agrupaciones clasistas, los cuerpos de delegados combativos, las organizaciones y partidos políticos populares, los intelectuales, es decir todas y todos quienes nos identificamos con la necesidad de poner en pié un poderoso frente contra el hambre, el saqueo y la inflación debemos luchar a brazo partido por sumar todas las convocatorias que haya en el mismo camino.
NOS MOVILIZAMOS POR
Trabajo Que se otorguen puestos de trabajo en la obra publica para todos los desocupados. Blanqueo laboral general. Pase a planta permanente de los planes sociales. Por la derogación del estatuto negrero del peón rural.
Seguro al desocupado universal de $650 (canasta de indigencia)
Salario mínimo vital y móvil igual a la canasta familiar para los trabajadores de la ciudad, el campo, 82 % para los jubilados. Reapertura de las paritarias. No a los topes del gobierno y la burocracia. Doble aguinaldo en julio.
Garantizar alimentos y energía para todos. Derogación del IVA en los productos de primera necesidad. Restitución de todos los comedores escolares, asignación mínima de $8 por comensal. Garrafas sociales a $10.
Exención de pago de servicios para desocupados o trabajadores por debajo de la línea de la pobreza.
Basta de represión, libertad a los presos políticos de Las Heras, la gallega Germanó López, los patriotas paraguayos y chilenos, desprocesamiento de los luchadores populares.
Bloque Piquetero Nacional (FTC/M29 de Mayo; MTR; UTL; MTR 12 de Abril; MTR La Dignidad; TODU; UTD Neuquén; MBL); Frente Territorial 26 de Junio (CTD A. Verón; MTR Santucho; MTR; CPS 29 de Mayo; MIP;MTD V. Golf; MAR); FUBADEyO; BOP; COD (Cuba/MTR; MIDO; MTD Resistencia Popular; E.O.P); MTD A. Verón Nueva Fuerza; A.T.V.; MTD 17 de Julio (Emerenciano Sean) de Chaco; MTD Flamarión (Rosario); MTD Federal (Chaco); Movimiento Estudiantil Liberación;Frente Estudiantil Revolucionario; FAR; MPR Quebracho; PRT Santucho; PTS; PCT; MG; MIR; Colectivo Amauta; PR (m-l); Agrupación La LLamarada; siguen las firmas.
Acompañan: Ademys; Atilio Borón (docente universitario); Herman Schiler (periodista); Néstor Kohan (docente); Claudio Pandolfi (abogado de DD. HH.); Vicente Zito Lema (escritor); Mario Cafiero (legislador); siguen las firmas.
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C. Lunes, 14 de julio de 2008, 9:28 am
El golpe, los cuatro jinetes y la IV Flota
Rubén Dri
Hace unos cuantos días escribíamos “el golpe está en marcha” y luego, “el golpe sigue marchando”. Hoy, después de los debates en la cámara de diputados ¿alguien que no esté directamente interesado en el mismo, puede dudar de ello? Las corporaciones rurales que eufemísticamente se denominan “el campo” han expresado claramente que si las resoluciones de diputados son convalidadas por el Senado, el problema no se resuelve y ellos vuelven al lock-out.
De hecho, no era necesario que lo dijeran, porque ya volvieron al mismo, es decir, al corte abusivo de rutas, al matonismo al que nunca renunciaron, al amedrentamiento de los legisladores, al desabastecimiento, en una palabra a las acciones mediante las cuales quieren lograr el desgaste del gobierno para finalmente someter al Estado. Esto es lo que en criollo se denomina “golpe”. En la jerga imperial se llama “golpe suave” que, como afirma el politólogo norteamericano Gene Sharp, procede por etapas: ablandamiento, deslegitimación, calentamiento de calle, combinación de diversas formas de lucha para culminar con la “fractura institucional”. El orden de las etapas puede variar.
Los cuatro jinetes del Apocalipsis criollo y el ángel exterminador amenazan con un conflicto que no conoce límites de tiempo hasta lograr sus objetivos. Algunos pensaron que finalmente la Federación Agraria se despegaría de esta guerra contra el pueblo, ignorando que desde hace tiempo no representa a ningún pequeño productor, sino a rentistas que tienen los mismos intereses que los de la Sociedad Rural.
Buzzi, el presidente de la Federación Agraria , expresó, con relación al pasado golpista, incluido el genocidio de la pasada dictadura militar, que no le interesaba el pasado de la Sociedad Rural , sino el presente. Efectivamente, en el presente coinciden plenamente en la agresión al pueblo que debe terminar, según ellos, con el sometimiento del Estado.
En esto es necesario no volverse a equivocar. No es haciendo concesiones como se va a desactivar el conflicto. Cada vez que el gobierno hizo una concesión, los jinetes redoblaron la apuesta, y en esto se destaca nítidamente el que jinetea a la Federación Agraria , azuzado siempre por el ángel exterminador. La única manera de hacerlos retroceder es mediante la movilización popular que, por otra parte, requiere del gobierno serios compromisos con los sectores populares, con los cuales tiene diversas deudas pendientes.
El movimiento golpista liderado por los cuatro jinetes es la ofensiva de la nueva derecha que en toda Latinoamérica lleva adelante en contra de los procesos populares que, de una u otra manera, han avanzado significativamente en todos los países, reaccionando en contra de los programas neoliberales que nos han condenado a la miseria.
A ello no es ajeno, de ninguna manera, la presencia de la IV Flota en las aguas latinoamericanas. Estados Unidos, como lo señalara la periodista e investigadora Stella Calloni, tiene como plan estratégico recolonizar América Latina. El empantanamiento que sufrieron sus tropas en Irak retrasó sus propósitos recolonizadores y ahora se encuentra en un apuro debido a los avances populares latinoamericanos. De ahí el envío de la IV Flota.
No estamos hablando de un complot tramado en la oscuridad, sino de una confluencia de intereses. El imperio y la nueva derecha confluyen en la necesidad de terminar con los avances populares latinoamericanos y reinstalar el más crudo neoliberalismo que tan buenos dividendos les ha dado en el pasado próximo. La IV Flota nos vigila, dispuesta a intervenir cuando lo crea necesario, las corporaciones agrarias se mueven agresivamente, la mayor parte de los grandes medios de comunicación propagandizan el lock-out como si fuese una patriada y lo más impresentable de los políticos profesionales esperan pescar a río revuelto.
Es absolutamente necesario frenar esta ofensiva de una derecha neoliberal que no cesa de actuar agresivamente en su plan de provocar finalmente el sometimiento del Estado y la consecuente implantación de un neoliberalismo que les deje las manos libres para sus negocios sin ningún tipo de control.
D. ¿Cuál era el verdadero destino del dinero de las retenciones móviles?
(AW) El economista del grupo Economistas de Izquierda (EDI), Eduardo Lucita, realiza un análisis de cuál era el destino del dinero del proyecto de las retenciones móviles, fracasado en el senado la semana pasada. Sin duda la política de subsidios cruzados y el pago de los servicios de la deuda son los que requieren de mayor recaudación fiscal.
Por Eduardo Lucita
La Pampa, 19 de julio de 2008 (La Arena).- Con una suerte de confesión que sorprendió a todos el pasado viernes 4 de julio, en la Seccional UOM-Capital, Néstor Kirchner se preguntaba: ‘Si se suspenden las retenciones ‘¿con qué vamos a pagar la obligaciones externas? ¿…con qué los hospitales y la salud?’. Con la votación en la madrugada del jueves en el Senado todo parece haber pasado a un segundo plano, sin embargo conviene fijar algunas precisiones.
Frente a los cuestionamientos que se le hicieran a la Resolución 125 que instituye las retenciones móviles, el gobierno fue ensayando distintas argumentaciones. Desde el inicio se señaló que eran para desacoplar los precios internos de los internacionales; luego para frenar la sojización del país o para financiar la distribución de la riqueza; forzado por la rebelión agraria que serían destinadas a la construcción de hospitales, centros de atención primaria y caminos rurales. Finalmente, cuando el conflicto ya se acercaba a los cien días, la sinceridad del ex presidente comenzó a despejar las dudas.
Desacople de precios y caja fiscal
Por su sola aplicación las retenciones tienden efectivamente a resguardar la capacidad adquisitiva de los ingresos populares en la medida que desafectan los precios del mercado local de los del mundial. Este fue el argumento principal junto con el de impulsar otros cultivos, complementariamente el proyecto derrotado, apenas mencionaba la creación de un fondo social, sin especificar demasiado.
Una visión alternativa permite detectar otros destinos. Es que la política de subsidios cruzados y el pago de los servicios de la deuda requieren mayor recaudación fiscal.
Las trasferencias por subsidios en el trimestre enero-marzo ‘08 insumieron más de 4.500 millones de dólares, un 130% mayor que en el mismo período del año pasado. En tanto que la deuda externa creció un 13.6% entre marzo/07 y marzo/08.
Dejaremos un análisis más detenido de los subsidios para otra columna, conviene ahora concentrarnos en la deuda, por algo el ex presidente la mencionó taxativamente.
Canje y nuevo endeudamiento
El canje de deuda que se concretó en los inicios de 2005 fue calificada como la más exitosa de la historia. No faltaban argumentos para ello. Se trataba de una deuda que al 31.12.04 alcanzaba un volumen, del orden de los 191.300 millones de dólares, el 134% del PBI nacional. De este total 81.800 millones estaban en default desde hacia 38 meses.
La crisis del 2001/2002 y el ajuste que la misma obligó a realizar a los gobiernos provisionales que se sucedieron creó las condiciones para recomponer la tasa de ganancia de empresarios y capitalistas, mientras que la administración kirchnerista impulsó las condiciones para que esas ganancias pudieran realizarse.
Se dio origen así a un ciclo expansivo de la economía que lleva ya seis años, con tasas de crecimiento del 8 y 9% anual. Sobre esta base material es que el gobierno nacional inició a fines del 2003 un largo y trabajoso proceso de negociación y salida del default parcial.
Un rápido repaso de las condiciones de la nueva deuda y de su evolución hasta hoy pueden resultar de mucha utilidad para entender las necesidades fiscales.
Deuda externa
Informes oficiales recientes dan cuenta que al 31.03.08 la deuda externa (pública y privada) ascendía a 127.3 millones de dólares, comparada con un año atrás, que era de 112.0 millones, la deuda creció en los últimos doce meses en 15.2 millones de dólares, un 13.6 por ciento.
De ese total unos 71.4 millones de dólares corresponden al Estado nacional, aún teniendo en cuenta que se canceló -en forma anticipada y sin necesidad alguna- toda la deuda con el FMI y que este monto no incluye lo adeudado a los bonistas que no aceptaron el canje, a la fecha unos 30.3 millones de dólares.
De acuerdo con una estadística del Indec, la deuda externa pasó en el sector público de 63.6 millones de dólares en marzo del año pasado a 67.9 en junio, 67.8 en septiembre, 70.8 en diciembre y 71.3 en marzo de este año. En tanto, en el sector privado (bancos y empresas) la deuda externa en los mismos meses pasó de 48.3 a 50.8, 52.5, 53.0 y 55.9, totalizando 112 millones de dólares en marzo del año pasado, 118.7 en junio, 120.3 en septiembre, 123.9 en diciembre y 127.2 en marzo de este año.
Como puede verse, en el período analizado la deuda externa privada crece más que la del sector público.
Deuda pública total
Pero esta es la deuda externa propiamente dicha. Para ver el total del endeudamiento estatal hay que fijarse en la deuda pública. Esta tiene un componente externo -con los organismos financieros internacionales (BM, BID), por deudas bilaterales con países (Club de París), comerciales y bonos estatales- y un componente interno -bonos colocados en bancos y otras instituciones (ANSES, AFJP y Lotería Nacional).
A marzo de 2008 la deuda pública total llega a los 144.500 millones de dólares. Esta cifra incluye los 6.8 millones adeudados al Club de París, pero no lo adeudado a los acreedores que no ingresaron al canje.
Las condiciones del exitoso canje
El canje de deuda fue considerado muy exitoso por el Gobierno nacional ya que implicó una quita significativa, se concretó en un momento en que las tasas de interés internacionales eran excepcionalmente bajas y además se hizo a plazos muy extensos, algunos bonos llegan a los 45 años.
Los acreedores en cambio no se mostraron satisfechos, sobre todo porque consideraron excesiva y lesiva para sus intereses la quita del orden del 65 por ciento, la mayor obtenida por un país en cesación de pagos. Mayor aún que la lograda por países como Rusia y Ecuador. No obstante el ‘enojo’ el 76 por ciento de esos mismos acreedores respondieron masiva y positivamente al canje.
¿Cual fue la razón de esta respuesta positiva? Ni más ni menos que las condiciones de los nuevos bonos. Esas cláusulas son responsables de buena parte del nuevo endeudamiento del país.
Por un lado porque más del 40 por ciento de la deuda está constituida por bonos emitidos en pesos, que pagan una tasa de interés fija del 2 por ciento anual, pero el capital se ajusta por CER. Por otro lado porque buena parte de los bonos emitidos en moneda extranjera tienen sus cupones atados al crecimiento del PBI, esto adquiere relevancia en el cálculo de intereses porque como es conocido se ha crecido a tasas muy altas.
Se paga y sigue aumentando
Argentina está pagando puntualmente los intereses devengados, e incluso ha amortizado capital, sin embargo cuando esto no es posible, ya que supera la alícuota del superávit fiscal destinado a tal efecto, 2 por ciento del PBI, los intereses no pagados se capitalizan y los vencimientos de capital se refinancian. Así la deuda sigue creciendo.
Adicionalmente, como un 20% de la deuda está emitida en euros y yenes, que se están revalorizando frente al dólar, y el peso argentino esta atado al dólar y se desvaloriza con el, hay un ajuste técnico por diferencias de cambio que también incide en el aumento de la deuda.
Para una aproximación a la deuda pública total, a los 144.500 millones de dólares debieran sumarse 4.800 que estimativamente cuesta anualmente el ajuste del CER, y la parte de intereses que no se alcanzan a pagar. Si se tuviera en cuenta el monto de los acreedores que no ingresaron al canje, aún con una quita importante, la deuda total sería cercana a los 180.000 millones de dólares.
En el 2001, antes de la crisis, la relación deuda/PBI era del 54 por ciento, en el 2004 llegó al 130 por ciento, y en la actualidad (sin tener en cuenta la deuda que no ingresó al canje) es del 56 por ciento. Durante los último cinco años la economía creció más que la deuda, pero durante los últimos doce meses parece esta relación se está invirtiendo. La deuda crece más que el PBI, por lo que la relación comenzará también a crecer
Sinceramiento
Con la crisis de las sub-prime el financiamiento se ha encarecido y Argentina tiene hoy serias dificultades para conseguir financiamiento. Debe recurrir sistemáticamente a Venezuela a tasas de interés crecientes.
Así la deuda pública luego de un período de gracia resultado de la ‘negociación más exitosa de la historia’, como pasó con el Plan Brady y con el Megacanje, vuelve a estar en el centro de los problemas de la economía argentina.
En los próximos cuatro años los vencimientos de capital e intereses alcanzan los 52.000 millones de dólares, para hacer frente a esos pagos es que se busca subir al 4 por ciento el superávit fiscal.
Parte de las retenciones móviles a las exportaciones de granos y oleaginosas tenía como destino pagar deuda, así cobra sentido el sinceramiento del ex presidente. Como se dice en la jerga jurídica: a confesión de partes relevo de pruebas.
Eduardo Lucita es integrante del colectivo EDI-Economistas de Izquierda.
AGENCIA DE COMUNICACIÓN RODOLFO WALSH
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